Paulina Luisi, pionera de pensamiento y acción

Vidas científicas

Paulina Luisi (1919).

Paulina nació el 22 de septiembre de 1875 en Colón, provincia de Entre Ríos, República Argentina. Fue una de las ocho hijas e hijos de María Teresa Josefina Janicki (de origen francés) y Ángel Luisi Pisano (de origen italiano), quienes en 1878 decidieron trasladarse a Uruguay.

Paulina estudió Magisterio entre 1887 y 1890. Posteriormente realizó la carrera de maestra de segundo grado la cual finalizó en 1893 y, desde ese entonces, ejerció la docencia hasta 1913. Asimismo continuó sus estudios terciarios para convertirse en la primera mujer doctora en Medicina en 1908, así como, la primera mujer en recibir un título universitario en Uruguay.

Se especializó en ginecología, llegando a ser jefa de la Clínica Ginecológica de la Facultad de Medicina. También realizó diversos cursos, entre ellos el de Dermatología de la Clínica de Enfermedades Cutáneas y Sifilíticas de la Facultad de Medicina de la Universidad de París. Aun así, su formación no estuvo exenta de dificultades, ya que la realización de una carrera universitaria no era algo que se correspondiera con la concepción de femineidad de su época. De hecho, testimonios de ese tiempo enfatizan que sus compañeros varones le habrían hecho su camino más difícil.

Una líder feminista en Uruguay

Además de su formación profesional, Paulina destacó como una líder feminista uruguaya ya que, en los primeros años del siglo XX, se embarcó en la lucha por los derechos de las mujeres como ciudadanas, participando en el movimiento sufragista. A su vez, estuvo vinculada con el Partido Socialista del Uruguay, convirtiéndose en una de las fundadoras del mismo en 1910. Estos aspectos marcaron su identidad, reconociendo a la política y la conformación del país como otra de sus vocaciones.

A lo largo de los primeros treinta años del siglo XX, creó la representación del Consejo Internacional de Mujeres a nivel nacional, así como, la Alianza Uruguaya por el Sufragio Femenino. Esta organización tuvo como objetivo principal la conquista de igualdad de derechos políticos, lo cual se consagró con la conquista del voto femenino en 1932[Nota], convirtiendo a Uruguay en uno de los países pioneros en este aspecto.

Por último, es importante destacar su colaboración en la fundación de dos sindicatos, la Unión de Telefonistas y el de Costureras de Sastrerías. También sobresale su gran participación pública, al ser enviada en diversas oportunidades como representante de Uruguay a congresos de diversa índole como el Congreso Internacional de Mujeres Trabajadoras en Washington 1919 o los Congresos Feministas realizados en Noruega y Suiza en 1920, entre otros.

Congreso Internacional de Mujeres Trabajadoras en Washington 1919.

Luchando por la educación sexual

En lo que respecta a su participación social, Paulina tenía un particular interés por instalar la educación sexual en el sistema educativo y luchó incansablemente a favor de la eliminación de la trata de blancas y del proxenetismo.

Gran parte de su lucha por incluir la educación sexual incluyó el enseñar sobre la importancia de la prevención para la transmisión de enfermedades. Para ello, era necesario que estos contenidos se impartieran por maestros y maestras a todos los niveles.

Es así que propuso un plan y métodos de enseñanza sexual que fueron publicados en la revista mensual del Consejo Nacional de Mujeres titulada Acción Femenina en marzo de 1920. Aun así, este aspecto resultó muy controvertido para la época y sus ideas se formalizarían dentro del sistema de enseñanza recién en 2007, año en que las autoridades educativas anunciaron que la formación sexual se incluiría en la malla curricular del sistema público uruguayo.

Por otra parte, en lo que respecta al ejercicio de la prostitución, Paulina demostró ser una activista en la lucha por su abolición. Fue reconocida internacionalmente en este ámbito de reivindicación, porque formaba parte de la Federación Abolicionista Internacional de Ginebra. En lo que respecta a la trata de blancas, en 1919, a través de una nota enviada en calidad de presidenta del Consejo Nacional de Mujeres al Presidente de la República de ese entonces, Baltasar Brum, logró que la Asamblea General aprobara un proyecto de ley por el cual el país se adhería a la Convención Internacional relativa a la represión de la trata de blancas firmada en París en 1910.

Medicina y reivindicación política e ideológica

Es así como su figura englobó la lucha por una reivindicación femenina política e ideológica como el derecho al voto y las representaciones sindicales, así como un proceso de reivindicaciones sociales asociadas a la lucha contra la prostitución, la trata de blancas y la difusión de temas de educación sexual. Y lo hizo conjugando sus luchas políticas y sociales con su trabajo como médica el cual no dejo de ejercer.

Paulina Luisi.

En la actualidad se han realizado diversos homenajes y reconocimientos a su figura. Entre otros, el nombramiento de una calle, así como la denominación de la Sala Nº 17 del Edificio Anexo al Palacio Legislativo y la designación del Hospital de la Mujer con su nombre. Los trabajos realizados de forma exclusiva sobre su biografía no son recuperados en la educación formal en Uruguay.

Esto demuestra el poco reconocimiento de su figura y sus aportes a la historia, lo que hace referencia a una forma específica de desigualdad de género: la invisibilización de las mujeres en la historia relegándolas al ámbito privado. De esta manera, visibilizar y reconocer sus aportes permite entregarle el protagonismo que merece.

Nota

Según la Corte Electoral, el derecho al voto de la mujer se dictaminó en un decreto que señalaba que las personas sin distinción de nacionalidad y sexo podían votar en el plebiscito por el cual se decidía acerca de la integración de la localidad de Cerro Chato a los departamentos de Florida, Treinta y Tres o Durazno. De esta manera, en julio de 1927 vota la primera mujer en Uruguay (Corte Electoral, s/f). Aun así, la Ley N° 8927 reconoce el derecho al voto activo y pasivo.

Referencias

Sobre la autora

María Belén García Pedrana es licenciada en Trabajo Social, especializada en Políticas Públicas con perspectiva de género. Actualmente está cursando la Maestría en Estudios Interdisciplinares de Género de la Universidad de Salamanca, España.

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