Diferencias en el reconocimiento de las ideas innovadoras de mujeres y hombres

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Diferencias en el reconocimiento de las ideas innovadoras de mujeres y hombres

Tradicionalmente, el debate sobre la brecha de género en el ámbito académico se ha centrado en cuestiones como la participación, la productividad o el acceso a recursos según el género de los investigadores. El artículo «Innovative Ideas and Gender (In)equality», de Marlène Koffi (publicado en el American Economic Review en 2025) desplaza la atención hacia una cuestión igualmente fundamental: una vez publicadas, ¿reciben el mismo reconocimiento las ideas innovadoras desarrolladas por mujeres que las desarrolladas por hombres? La respuesta que ofrece el estudio es clara: con frecuencia, no.

Imagen: Magnific.

De este modo, el trabajo aporta una nueva perspectiva al debate sobre la desigualdad de género en la ciencia, al poner el foco no tanto en la producción de conocimiento, sino en los mecanismos de reconocimiento, valoración y difusión de las contribuciones científicas.

Los resultados del análisis empírico

La autora lleva a cabo un análisis empírico sobre el efecto del género en uno de los principales indicadores del reconocimiento científico: las citas académicas. Para ello, el estudio utiliza datos bibliométricos procedentes de publicaciones en revistas de alto impacto de economía, matemáticas y sociología.

Con el fin de comparar las diferencias en el número de citas entre autoras y autores, Marlène Koffi emplea técnicas que permiten analizar los textos de los artículos y medir la similitud entre ellos. Una vez hecho este análisis, desarrolla un “indicador de omisión”, destinado a detectar trabajos que, por su relevancia temática, deberían haber sido citados, pero no lo fueron.

Los resultados muestran que, en promedio, los artículos escritos exclusivamente por mujeres reciben un 10 % menos de citas que aquellos firmados únicamente por hombres. Asimismo, los trabajos elaborados por equipos mixtos también obtienen menos citas que los producidos exclusivamente por autores hombres.

Una parte de la brecha en citas se debe a que las investigadoras y los investigadores se diferencian en aspectos como el tamaño de los equipos de investigación, la trayectoria previa de los autores y su integración en redes académicas. Este hallazgo sugiere que la desigualdad observada no se debe necesariamente a una diferencia en la calidad de las ideas, sino a condiciones desiguales en el acceso a recursos y visibilidad.

Si descontamos la brecha en citas debidas a los factores anteriores, la brecha de género es aún muy significativa, aunque se observan diferencias por áreas: las académicas son citadas aproximadamente 0 %, 5 % y 11 % menos en economía, sociología y matemáticas, respectivamente.

Las investigadoras en etapas iniciales son particularmente vulnerables, enfrentándose a una penalización del 9 % al 14 % en términos de citación, dependiendo del área. Esta desventaja temprana puede tener efectos acumulativos, limitando oportunidades futuras como la obtención de financiación, promociones o colaboraciones. En este sentido, la desigualdad de reconocimiento no solo refleja una situación presente, sino que contribuye a reproducir la desigualdad en el tiempo.

Otro resultado central del análisis es la existencia de patrones de citación sesgados asociados a lo que se conoce como “homofilia”: la tendencia de los individuos a interactuar y favorecer a otros que se les parecen. Los equipos de investigación formados mayoritariamente por hombres tienden a citar menos trabajos liderados por mujeres, mientras que los equipos con mayor presencia femenina muestran un comportamiento más inclusivo.

Además, el estudio muestra que las dinámicas de género varían según la disciplina. En campos como la economía, las diferencias en citación se reducen considerablemente si además se tiene en cuenta la experiencia, mientras que en áreas como las matemáticas persisten brechas más marcadas (un 11 % menos de citas). Estas diferencias sugieren que las normas, culturas y estructuras propias de cada disciplina influyen en cómo se valoran y difunden las contribuciones científicas.

Conclusión

El artículo ofrece evidencia sólida de que la desigualdad de género en la ciencia no se limita únicamente a la producción de conocimiento, sino que también se refleja de manera significativa en su reconocimiento y visibilidad. Más allá de identificar una brecha, el estudio plantea la necesidad de repensar cómo construir un sistema científico más equitativo, en el que las ideas sean evaluadas por su calidad y no por el género de quienes las generan.

Las conclusiones del trabajo tienen importantes implicaciones para el diseño de políticas académicas. Impulsar la diversidad en los equipos de investigación, promover prácticas de citación más inclusivas y reforzar el apoyo a investigadoras en las primeras etapas de sus carreras son algunas de las medidas que podrían contribuir a reducir las desigualdades detectadas. Todo ello exige reconocer de forma explícita que la ciencia no constituye un espacio plenamente meritocrático, sino un ámbito atravesado por dinámicas sociales que condicionan quién obtiene visibilidad, reconocimiento e influencia.

Referencia

Koffi, Marlène. 2025. «Innovative Ideas and Gender (In)equality». American Economic Review 115 (7): 2207–2236

Nota

Puede leerse libremente el working paper [Koffi, Marlène. 2021. «Innovative Ideas and Gender (In)equality». CLEF Award 2021 – Runner up. WP #35], aunque solo trata el caso de las citas académicas en economía.

Sobre el autor

David Pérez Castrillo es doctor en Economía y profesor emérito de la Barcelona School of Economics.

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