Ciencia y heroicidad, los pilares en la vida de María Orosa

Vidas científicas

María Orosa e Ylagan nacería en la última década del siglo XIX (29 de noviembre de 1893), un tumultuoso período bélico que culminaría con la independencia de su natal Filipinas de la entonces metrópolis española. Sus primeros años fueron marcados por el impacto social y económico de la guerra. Sin embargo, esa situación cambió poco después de la intervención norteamericana en la contienda.

María Orosa. Imagen: 8list.ph.

La familia Orosa consiguió acomodar su posición e incluso establecieron una pequeña tienda de suministros en Batangas. Su padre Simplicio formaría parte de la comisión que tuvo lugar en Francia para las negociaciones de paz. Este acercamiento tendría un impacto futuro en la vida posterior de María.

Poco después, a comienzos del siglo XX, el padre fallecería. A pesar de que la muchacha tuvo que alternar sus estudios y el trabajo en el negocio familiar, su talento académico comenzó a resaltar mientras terminaba sus estudios de secundaria en Filipinas.

En este punto de su vida, algunos autores difieren sobre cómo se materializó el arribo de Orosa a los estudios universitarios. Norma Chikiamco publicó en el periódico Philippine Daily Inquirer un artículo donde señala que, al terminar la secundaria, la madre y hermanos mayores de la joven decidieron enviarla de polizón en un barco a los Estados Unidos.

Aunque existen pocos datos al respecto, la investigación apunta a que la joven desempeñó diferentes labores domésticas tras llegar al nuevo país. María trabajó intensamente como cocinera o sirvienta hasta que un grupo de oficiales filipino intervino en su situación y la ayudó a conseguir una beca de estudios subvencionado por el gobierno de su país para estudiar en la Universidad de Washington.

Sin embargo, otros estudios sostienen que la muchacha resaltaba por sus dotes académicas desde muy joven. Este talento fue notado por funcionarios norteamericanos que la ayudaron a comenzar sus estudios en la Universidad de Filipinas y, posteriormente, consiguieron una beca gubernamental para viajar a Estados Unidos.

En este punto, las versiones se unifican. Seattle sería el nuevo hogar de María a partir de 1916. Concretó licenciaturas en química farmacéutica y de los alimentos. Durante algún periodo, alternó sus estudios con el trabajo en un huerto de frutas y una fábrica de conservas ubicada en Alaska. Finalmente, en 1921, la muchacha obtuvo su título de máster en farmacia.

Un año más tarde, la científica regresó a Filipinas y comenzó a trabajar en el Centro Administrativo de Ciencias en la Universidad local. Poco a poco, alcanzó relevancia dentro de la entidad académica hasta que consiguió el puesto de líder de su Planta Industrial.

María Orosa se convirtió en pionera en cuanto al desarrollo de alternativas para la preservación de alimentos. También produjo vinos a partir de frutas tropicales e introdujo técnicas específicas para la obtención de vinagre de piña, mermelada de guayaba, harina de yuca y fécula de plátanos.

La Universidad de Filipinas quiso aprovechar al máximo sus habilidades y envió a María a varios países de Europa para que continuase su preparación.

Busto de María Orosa (Historical Park y Laurel Park).
Imagen: Wikimedia Commons.

Mediante experticia en química y tecnología de los alimentos, la investigadora innovó en disimiles productos. Se destacó fundamentalmente en la fabricación de kétchup de banana y en derivados de la soya. Ella también se involucró en las labores de la Asociación nacional de Fabricantes Domésticos. Creó una olla de arcilla especial para la cocción de alimentos en varios lugares pobres de su país donde todavía no llegaba la electricidad.

Una nueva contienda bélica llegó a la vida de María. Aunque no ha sido tan documentada por el cine, la crudeza de la Segunda Guerra Mundial también afectó severamente a Asia. La investigadora no se quedó de brazos cruzados durante la turbulenta situación.

Orosa se incorporó a una milicia local encabezada por Marcos “Marking” V. Augustín y que ayudaba a las fuerzas del ejército estadounidense contra las tropas japonesas. Dentro de la agrupación paramilitar, la científica consiguió el grado de capitana.

En aquel periodo, sus conocimientos también fueron de gran valía. Ayudada por varios combatientes, María continúo la producción de galletas hechas a base de darak y soya. Estos suplementos alimenticios ayudaron a muchos civiles a no morir de hambre durante las privaciones de la guerra.

Varios autores también aseguran que una de las tareas más heroicas de la estudiosa fue introducir muchos de estos alimentos en la Universidad de Santo Tomás. Ese centro se había convertido en un campo de concentración de prisioneros donde el imperio nipón prácticamente esclavizaba a los cautivos.

A pesar de las sugerencias de los amigos y las solicitudes de la familia, María se negó a abandonar Manila. Ella insistía en que los soldados la necesitaban al menos como una figura de aliento. Muchos de sus conocidos dejaron atrás la isla y se refugiaron en Estados Unidos.

El 13 de febrero de 1945 bombarderos japoneses arrasaron diferentes instalaciones del gobierno filipino así como algunos edificios pertenecientes a la Universidad. María fue severamente herida y trasladada a un hospital cercano. Sin embargo, el centro médico donde se encontraba también fue arrasado. Esta vez, no consiguió sobrevivir.

Imagen: General Santos City Public Library.

Al concluir la Segunda Guerra Mundial la Cruz Roja homenajeó su figura con un premio póstumo a sus esfuerzos por fabricar suplementos dietéticos. En 1970, su sobrina Helen Orosa publicó un libro que contenía la biografía de la valiente mujer y más de 700 de sus innovadoras recetas. María Orosa quedó en la memoria de sus coterráneos como una heroína que, desde la ciencia, hizo importantes contribuciones a su país.

Referencias

Sobre la autora

Claudia Alemañy Castilla es periodista especializada en temas de ciencia y salud. Trabaja en la revista Juventud Técnica.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *.