¿Importa que haya más mujeres en puestos de liderazgo?
La evidencia indica que sí: una mayor presencia de mujeres en cargos directivos dentro de una empresa se asocia con una reducción de la brecha salarial entre hombres y mujeres.

Esta es la principal conclusión de un estudio reciente de Rodrigo Ceni, Estefanía Galván, Cecilia Parada y Agustina Romero , titulado “Are female bosses a path to equality? Evidence of their incidence on gender gaps”, que analiza los efectos de la participación femenina en puestos de liderazgo en empresas de Uruguay.
Los datos utilizados en el artículo
El estudio se basa en la trayectoria laboral de todas las personas empleadas en el sector formal (es decir, en actividades económicas, empresas y empleos que están registrados, regulados y supervisados legalmente) en Uruguay, un total de 839 480 trabajadoras y trabajadores, a lo largo de 26 años. Este conjunto de datos, especialmente detallado, permite identificar tanto a los compañeros de trabajo como a los supervisores de cada persona dentro de sus respectivas empresas.
Durante el período analizado (1997–2022), la brecha salarial en Uruguay es considerable: el salario medio de los hombres supera en un 39 % al de las mujeres, aunque ellos trabajan solo un 5 % más de horas mensuales. Las mujeres representan el 41 % del empleo total, pero ocupan apenas el 31,5 % de los 35 612 puestos directivos.
A partir de esta información, el artículo analiza cómo la presencia de mujeres en los niveles más altos de la jerarquía empresarial incide en la brecha de género dentro de las propias empresas.
Los resultados
El principal hallazgo del estudio es que la presencia de mujeres en puestos de dirección reduce de forma significativa la brecha salarial entre hombres y mujeres, y que este efecto se intensifica a medida que aumenta la representación femenina en posiciones de poder. Además, el impacto de las directivas es especialmente notable entre las mujeres con salarios más bajos y en aquellos sectores o empresas donde la participación femenina ya es más elevada. En términos cuantitativos, un mayor número de mujeres en puestos de liderazgo incrementa los salarios femeninos y reduce la brecha salarial total en torno a un 15 %.
Asimismo, el estudio muestra que una mayor presencia de mujeres en cargos directivos se asocia con un aumento en la contratación de trabajadoras y con una menor tasa de salida de mujeres de las empresas.
Mecanismos que pueden explicar los resultados
Las autoras y el autor examinan tres posibles mecanismos que podrían explicar los resultados.
En primer lugar, analizan si la composición de género en la dirección influye tanto en los salarios de las nuevas contrataciones como en los de quienes ya forman parte de la plantilla. Encuentran que, en empresas con mujeres en puestos directivos, la brecha salarial de género entre las nuevas incorporaciones se reduce entre un 20 % y un 25 %, mientras que la disminución es más moderada, alrededor del 8 %, para las personas ya empleadas.
En segundo lugar, muestran que el impacto del liderazgo femenino es mayor entre quienes cambian de empleador que entre quienes permanecen en la misma empresa: en el primer caso, la brecha salarial de género se reduce aproximadamente en un 20 %.
Por último, analizan las diferencias en las tasas de promoción, que podrían reflejar posibles sesgos o discriminación por parte de directivos hombres. En este aspecto, no encuentran evidencia de que el género del jefe influya de manera significativa en la probabilidad de promoción de las mujeres dentro de la empresa.
Conclusión
A pesar de los avances en educación y en la participación femenina en el mercado laboral, las desigualdades de género persisten. Las mujeres continúan percibiendo salarios inferiores a los de los hombres y siguen estando infrarrepresentadas en los niveles más altos de la jerarquía empresarial. Buena parte de la literatura se ha centrado en identificar las causas de esta baja presencia femenina en puestos de liderazgo y en proponer medidas para corregirla.
Este trabajo muestra que una mayor representación de mujeres en posiciones de liderazgo no solo responde a una cuestión de equidad, sino que también puede contribuir de manera significativa a reducir las desigualdades existentes dentro de las organizaciones.
Referencia
Rodrigo Ceni, Estefanía Galván, Cecilia Parada & Agustina Romero. (2025). Are female bosses a path to equality? Evidence of their incidence on gender gaps. SERIEs 1-53
Sobre la autora
David Pérez Castrillo es doctor en Economía y profesor emérito de la Barcelona School of Economics.