Ann Chapman, la primera científica que dirigió una expedición antártica

Vidas científicas

Al igual que ocurre en otras muchas disciplinas, nuestra comprensión actual de las aguas interiores –lagos, lagunas, ríos, charcas, marismas y estuarios– se nutre del esfuerzo que muchas mujeres del pasado realizaron para conocerlas y protegerlas. Nos acercamos a la figura de Ann Chapman (1937-2009), una científica neozelandesa que fue pionera en el estudio de ecosistemas acuáticos continentales.

Ann Chapman.

Margaret Ann Chapman, más conocida como Ann Chapman, nació el 14 de enero de 1937 en Dunedin, una ciudad situada en la bahía de Otago, en Nueva Zelanda. Su madre, que era médica, alimentó su interés temprano por la ciencia. Ann estudió la secundaria en el Southland Girls’s High School y el Otago Girls´s High School, dos colegios reputados en la zona. Posteriormente se matriculó en la University of Otago y allí se recibió con un máster en 1960, un logro poco usual en las mujeres de la época. En su tesis de máster estudió la taxonomía y ecología de los ostrácodos de aguas interiores de Nueva Zelanda. Ese trabajo daría lugar a sus primeras publicaciones, que a día de hoy siguen siendo las principales referencias sobre la taxonomía de esta clase de crustáceos de tamaño reducido en el país.

Mientras realizaba el máster, Ann había conocido a Hilary Jolly, estudiante de doctorado con la que mantendría una gran amistad a lo largo de los años. A pesar de que Hilary la alentaba a marchar al extranjero para realizar un doctorado, en ausencia de oportunidades reales inmediatas, Ann trabajó para Hilary durante 1961-62. Lo hizo en calidad de bióloga ayudante en el Consorcio de Aguas de Sidney, Australia. En 1962 surgió la oportunidad de trasladarse a la Universidad de Glasgow, donde, supervisada por el zoólogo Harry Slack, estudiaría la dinámica poblacional del zooplancton en Loch Lomond, lago de origen glaciar situado al oeste de Escocia. Ann defendió su tesis doctoral en 1965, y con ella centró el foco del resto de su carrera investigadora.

El inicio de su carrera docente

Tras graduarse, trabajó como Profesora Asistente en Zoología en la Universidad de Glasgow durante un año, para luego trasladarse a la Universidad de Auckland y ocupar allí un puesto como profesora en Zoología. De regreso a su país, comenzó por estudiar la dinámica poblacional del zooplancton en los lagos de Rotorua, en la isla norte del país, investigaciones que producirían una serie de importantes publicaciones que establecieron el punto de partida para tales estudios en Nueva Zelanda. Además, supo atraer el interés de numerosos estudiantes de posgrado que fueron alentados a emprender investigaciones de campo en varias áreas de la limnología, no solo en lo que respecta al zooplancton. Fue así cómo Chapman se convirtió en uno de los principales motores para el avance de esta ciencia en Nueva Zelanda. Ann sería recordada por sus estudiantes como una excelente supervisora que siempre manifestaba interés por sus trabajos, ayudaba en el campo y se mostraba abierta a discutir resultados.

Estando aún en Auckland, comenzó a escribir, junto con Maureen Lewis, el libro An Introduction to the Freshwater Crustacea of New Zealand (Una introducción a los crustáceos de aguas dulces de Nueva Zelanda). El tratado, que se publicaría originalmente en 1976 y en su versión revisada en 2011, sigue siendo una de las principales referencias para quienes desean aprender sobre este importante grupo de animales, y su uso está generalizado en universidades y escuelas.

Docente e investigadora consolidada

En 1970, Ann se trasladó a Hamilton para ser una de las miembros fundadoras de la Escuela de Ciencias de la Universidad de Waikato. Participó activamente en las fases de creación y desarrollo del Departamento de Ciencias Biológicas y de la Escuela de Ciencia y Tecnología de dicha universidad, así como en la implantación de la educación a distancia. Dado que el Departamento de Ciencias Biológicas era muy pequeño en sus inicios, Chapman tuvo que enseñar asignaturas ajenas a su área de especialización, lo que la convirtió en una profesora con un conocimiento general extraordinario sobre biología. A través de su labor de docencia en la Universidad de Waikato, Chapman haría una importante contribución a la educación científica en Nueva Zelanda.

Lago Chapman. Wikimedia Commons.

En 1971, dirigió una expedición científica de tres semanas a la Antártida, lo que la convirtió en una de las primeras mujeres en pisar el continente austral y la primera en dirigir una expedición antártica. A modo de reconocimiento, el Lago Chapman, ubicado cerca de Puerto Granite, en la Dependencia Ross de la Antártida, lleva su nombre.

Una vida dedicada al estudio de las aguas interiores

El entusiasmo e interés de Ann por la limnología fue una constante durante toda su vida. En 1961 se hizo miembro de la Australian Society for Limnology, y en 1967 se convertiría en cofundadora de su homóloga neozelandesa, sociedad precursora de la actual New Zealand Freshwater Sciences Society, de la que nombraron miembro vitalicia en 1997. A lo largo de su carrera en la Universidad de Waikato, Ann siguió formando a estudiantes de posgrado en esta rama de la ecología, algunos de los cuales fueron financiados por el Jolly Fund, legado de su estimada amiga Hilary Jolly, cuyo objetivo era apoyar la investigación en limnología. Muchos de sus alumnos ocuparían luego puestos de relevancia en organismos superiores de investigación científica, conservación, gestión ambiental y/o educación; y reconocerían la influencia que la figura de Ann Chapman tuvo en sus vocaciones científicas.

Ann Chapman (1997).

El foco de las investigaciones de la propia Ann siguió centrado en el zooplancton, aunque poco a poco fue ampliándose para tener en cuenta nuevas variedades de hábitats. A pesar de los compromisos docentes, Chapman mantuvo una alta producción científica y publicó numerosos artículos en revistas científicas de una amplia gama de áreas temáticas dentro de la biología. Como resultado de sus viajes y asistencia a conferencias en el extranjero, forjó vínculos con una amplia red de destacados limnólogos de todo el mundo, muchos de los cuales visitarían Nueva Zelanda para trabajar con ella. Por todo ello, Ann Chapman es considerada una de las principales y más influyentes limnólogas de nuestra historia.

Ann Chapman se retiró de su puesto en la Universidad de Waikato en 1996, año en el que la Royal Society de Nueva Zelanda le otorgó la New Zealand Science and Technology Medal, reconociendo así los logros de una carrera brillante dedicada a la investigación y educación en las ciencias de las aguas dulces de Nueva Zelanda.

Los últimos años de la vida de Chapman estuvieron plagados de problemas de salud, aunque eso no la disuadió de transformar la habitación del centro geriátrico en el que vivía en un despacho y continuar escribiendo hasta el final de sus días. Murió el 23 de mayo de 2009 en Hamilton, a los 72 años.

Referencias

Sobre la autora

Edurne Gaston Estanga es doctora en ciencia y tecnología de los alimentos. Actualmente se dedica a la gestión de proyectos en organizaciones que fomentan la difusión del conocimiento de la ciencia y la tecnología.

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