Winifred Goldring, la mujer que descubrió otra manera de estudiar el pasado

Vidas científicas

Winifred Goldring (1888-1971) fue una científica y educadora estadounidense prominente en la primera mitad del siglo XX. Mujer pionera en paleontología, entre sus aportaciones se incluye el primer estudio y descripción de los estromatolitos. En 1939, fue la primera mujer en los EE. UU. en ser designada Paleontóloga del Estado. Diez años más tarde, fue elegida presidenta de la Paleontological Society, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar ese cargo.

Winifred Goldring.

Winifred Goldring nació en Keenwood, cerca de Albany, Nueva York (EE. UU.), el 1 de febrero de 1888. Su padre, Frederick Goldring, era especialista en orquídeas; su madre, Mary Grey, había sido maestra en una escuela local. Al cabo de dos años, en 1890, la familia se mudó a Slingerlands, Nueva York, para regentar un invernadero. Winifred viviría en aquella casa familiar durante la mayor parte de su vida, un hecho del que presumía con orgullo.

Creciente interés por la ciencia

Comenzó la educación primaria en una escuela pública del distrito de Slingerlands, y terminó la secundaria en 1905 siendo la mejor alumna de su promoción en The Milne School, conocida en EE. UU. por ser una de las primeras escuelas en proporcionar un lugar donde futuros docentes pudieran practicar la enseñanza. Durante su infancia, Winifred pasó gran parte de su tiempo libre explorando el espacio exterior de su entorno, en las faldas de las montañas Helberger; allí surgió su curiosidad por la geología en general y las rocas del periodo Devónico Inferior en particular.

Aunque se matriculó en el Wellesley College de Massachusetts con la intención de estudiar lenguas clásicas, su currículo le exigía matricularse en al menos dos asignaturas de ciencias. Así, Winifred descubrió otra forma de estudiar el pasado: la paleontología. Su pasión por la ciencia fue creciendo hasta que se licenció en 1909. Durante sus años de maestría en Wellesley (1909-1912), trabajó bajo la supervisión del geógrafo William Morris Davis, considerado el “padre” de la geología americana, cuya teoría sobre los ciclos de erosión y elevación se convertirían en un importante sistema explicativo en el pensamiento geológico de Goldring. Durante aquella época, también fue profesora ayudante de geología y geografía en Wellesley College, así como en la Boston’s Teacher’s School of Science.

Posteriormente, realizó estudios complementarios de posgrado en la Universidad de Columbia con Amadeus William Grabau, conocido paleontólogo y experto en estratigrafía, famoso por proponer un nuevo sistema de clasificación de rocas. Terminó su formación en 1921, gracias al apoyo del Museo del Estado de Nueva York; fue en la Universidad Johns Hopkins, donde bebió del conocimiento de Edward Wilber Berry, un paleobotánico especializado en plantas mesozoicas y cenozoicas.

Carrera profesional

En 1914, estando ella aún en Wellesley, fue contratada por el Museo del Estado de Nueva York como experta para comisionar exposiciones en el salón de la paleontología invertebrada. En lugar de llenar las vitrinas con fósiles, como sus superiores le habían sugerido, Winifred se esforzó por crear contenidos más educativos. Durante años, sus exposiciones y dioramas serían consideradas modelos de educación museística en EE. UU.

Diorama del Bosque Fósil de Gilboa. Fuente: Museo Estatal de Nueva York.

Lejos de ser un arreglo temporal, Winifred Goldring permanecería vinculada a la misma institución durante toda su carrera. Poco a poco, fue ascendiendo posiciones en el escalafón del museo, hasta llegar a ser nombrada Paleontóloga del Estado en 1939; fue la primera mujer en conseguirlo.

En 1916, le pidieron que retomara un proyecto que, habiéndose iniciado años antes, aún seguía poco desarrollado: el estudio y revisión de los fósiles de crinoideos del Devónico en los EE. UU. Aunque podrían parecer algas, los crinoideos son animales que están emparentados con las estrellas y los erizos de mar. El encargo a Goldring consistía principalmente en rematar la labor de identificación taxonómica que varios paleontólogos habían comenzado anteriormente. Winifred no solo consiguió completar el estudio en siete años, sino que, entre las 25 familias, 60 géneros y 155 especies registradas, ella identificó 2 nuevas familias, 18 nuevos géneros y 58 nuevas especies. Goldring publicó sus hallazgos en una monografía en 1923. Su trabajo tuvo tanta aceptación que colegas científicos y paleontólogos de todo el planeta comenzaron a enviarle sus propias muestras fósiles para que ella las identificara, convirtiéndose así en una experta mundialmente conocida.

Goldring destacó también por su aportación a la descripción de los estromatolitos, estructuras órgano-sedimentarias laminadas que crecen pegadas al sustrato por la acción de cianobacterias, produciendo así estructuras de gran variedad morfológica que constituyen la evidencia de vida más antigua conocida en nuestro planeta. Goldring realizó la labor de campo de las investigaciones en esta materia en los Petrified Sea Gardens, en Nueva York, uno de los tesoros históricos naturales más importantes de los EE. UU. Allí se conservan antiguos estromatolitos en capas de rocas cámbricas, que gracias a Goldring fueron los primeros en ser reconocidos e interpretados como lo que son.

Winifred Goldring también es conocida por el estudio de biología y ecología del bosque fósil de Gilboa, hogar de uno de los bosques más antiguos del planeta, situado en Nueva York. Allí, entre 1850 y 1920, se habían recogido numerosas muestras de madera petrificada y rocas fosilizadas. Tras estudiarlas, Goldring concluyó que entre ellas había fósiles de semillas de helechos. Sobre esa base construyó en el Museo Estatal de Nueva York el que sería uno de sus dioramas más famosos, el Bosque Fósil de Gilboa, posiblemente el primero del mundo dedicado a la vida temprana y el que, sin duda, selló su sólida reputación como excelente científica, paleontóloga y museóloga.

Winifred Goldring (1928). Museo Estatal de Nueva York.

En 1949 fue elegida presidenta de la Paleontological Society, la asociación de paleontología más importante el mundo, convirtiéndose así en la primera mujer en ocupar ese cargo. Debido a que, por aquel entonces, las sociedades geológicas estaban principalmente dominadas por hombres, Winifred tuvo que enfrentarse a la desconfianza de muchos colegas que no apoyaron su candidatura y demostrar que, por encima de los prejuicios de género prevalentes en la época, la calidad de su trabajo y su investigación estaban a la altura de las responsabilidades del cargo.

Winifreg se jubiló en 1954 tras 40 años de carrera dedicados al servicio público. Vivió en su casa familiar de Slingerlands hasta su muerte en 1971, cuando ella tenía 82 años.

Hoy en día es recordada con el Premio Winifred Goldring, un galardón anual que la Association for Women Geoscientists y la Paleontological Society otorgan a mujeres que realizan trabajos de posgrado destacables en paleontología.

Referencias

Sobre la autora

Edurne Gaston Estanga es doctora en ciencia y tecnología de los alimentos. Actualmente se dedica a la gestión de proyectos en organizaciones que fomentan la difusión del conocimiento de la ciencia y la tecnología.

2 comentarios

  • Magnífica recopilación de mujeres tan importantes para sus paises y especialidad..gracias

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *.