Lydia Becker (y IV): militante sufragista

Lydia Becker en el periódico Comus, 1877.
Lydia Becker en el periódico Comus, 1877.

En el otoño de 1866, cuando asistía a la reunión anual de la National Association for the Promotion of Social Science, que ese año se celebraba en Manchester, Lydia Becker quedó muy gratamente impresionada por una presentación, a cargo de la activista por los derechos de las mujeres Barbara Bodichon, titulada Reasons for and against the Enfranchisement of Women. Fue a partir de la asistencia a esa charla cuando decidió promover la creación del Manchester Women´s Suffrage Committee, la primera organización sufragista de Inglaterra. Este comité celebró su primera reunión en enero de 1867. En agosto de ese mismo año se constituyó formalmente la Manchester National Society for Women´s Suffrage. Reparemos en el hecho de que tanto estas últimas como la Manchester Ladies´ Literary Society fueron concebidas y creadas en un periodo muy breve de tiempo –apenas dos años– que siguió al traslado de su familia a Manchester. Y también que ambos proyectos tenían un origen intelectual común y obedecían a un mismo propósito.

El 14 de abril de 1868 se celebró la primera reunión pública de la National Society for Women´s Suffrage en el Free Trade Hall, Manchester. Lydia Becker fue una de las tres principales oradoras en esa reunión. En la misma promovió la resolución a favor de otorgar a las mujeres los mismos derechos de voto que a los hombres y en sus mismos términos. Ese mismo año Becker, junto con su amiga Jessie Boucherett fundó el Women´s Suffrage Journal, que se convirtió en la revista a favor del sufragio femenino más popular en el Reino Unido durante el siglo XIX. A partir de 1870 empezó a organizar giras de conferencias de mujeres por las ciudades del norte de Inglaterra, algo que era absolutamente inhabitual en aquella época.

Jacob Bright (1821-1899), defensor del sufragio femenino y Lydia Becker.
Jacob Bright (1821-1899), defensor del sufragio femenino y Lydia Becker. Imagen del Manchester Archives +.

En 1881 Lydia fue invitada a ocupar el puesto (remunerado) de secretaria del Central Committee for Women´s Suffrage, y permaneció durante tres años en él. Y en 1887 fue elegida presidenta de la National Union of Women´s Suffrage Societies.

En los párrafos anteriores me he limitado a hacer un mínimo repaso de los hitos más relevantes en la trayectoria de Lydia Becker como líder del movimiento sufragista. No he recogido las actuaciones y campañas en las que participó porque el objetivo de esta serie de anotaciones no es hacer una semblanza completa del personaje. Quien tenga interés en conocer su biografía, puede consultar esta y esta referencias, por ejemplo.

De Lydia Becker se ha escrito que fue el motor del movimiento sufragista británico del siglo XIX. Se trataba de una personalidad muy especial. Tuvo importantes discrepancias con otras feministas por su oposición a la idea de que hay una condición femenina esencial. Precisamente ella defendía que no hay diferencias naturales, innatas, entre el intelecto masculino y femenino y era por esa razón que era contraria a tal condición femenina básica. Y también obedecía a esa misma razón su defensa, como hemos visto antes, de un sistema educativo único para chicas y chicos, un único sistema con un currículo común.

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Jacob Bright (1821-1899), defensor del sufragio femenino y Lydia Becker. Imagen del Manchester Archives +.

Lo que me ha llamado la atención de este personaje es que su incorporación al liderazgo del movimiento sufragista tuvo mucho que ver con lo frustrante que resultó para ella el no haber accedido a una instrucción formal en las materias hacia las que se encontraba más inclinada. Su interés por la ciencia es lo que la llevó a participar en una asociación científica primero y a fundar otra después. Y partir de esas primeras experiencias, a trabajar para conseguir que las chicas tuvieran la misma formación que los chicos, también en materias de ciencias. Simultáneamente, y con esos objetivos en mente, comenzó su militancia feminista, fundó una asociación sufragista y una revista con esa misma inspiración.

En 1869 Lydia publicó el ensayo On the study of science by women. Lo escribió para dar soporte a la campaña que desarrolló con ese objeto (promover el estudio de la ciencia por las mujeres) en el seno de la British Association for the Advancement of Science, y lo utilizaría posteriormente en el Manchester School Board con el mismo propósito. En ese ensayo se lamentaba de forma expresa de las vidas intelectualmente vacías de las mujeres de clase media británicas de mediados del siglo XIX. “Es mejor que las doncellas, viejas o jóvenes, se gradúen en la Facultad de Ciencias que en la Facultad de Escándalos”  llegó a escribir, literalmente, en el mismo. Su objetivo último era alcanzar la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, y para ello consideró que era imprescindible terminar con la exclusión de las mujeres del mundo de la ciencia.

Referencias

Nota: he agrupado todas las referencias utilizadas para elaborar la serie en este apartado final porque en gran medida las he utilizado de forma indistinta en unos y otros capítulos.

Nota

Este artículo es el cuarto y último de la serie:

Sobre el autor

Juan Ignacio Pérez (@Uhandrea) es catedrático de Fisiología y coordinador de la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU.

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