Anais Möller: «La cosmología es un área muy poética»
Anais Möller es profesora titular en la Universidad de Swinburne of Technology en Melbourne, Australia. Estudió Física en la Universidad Simón Bolívar de Venezuela y realizó su doctorado en la Université Paris Diderot en Sorbonne, Francia.
Trabaja en cosmología observacional, la astronomía de dominio temporal y el uso de métodos de inteligencia artificial para grandes bases de datos. Es la Investigadora Principal de Fink, un broker astronómico de código abierto que procesa datos en tiempo real del Observatorio Vera C. Rubin, conectando a más de 130 investigadores e ingenieros de 28 países en la búsqueda de los eventos más explosivos y misteriosos del universo.

1. ¿Cuál es tu área de investigación?
Mi especialidad es la cosmología, el estudio de los componentes fundamentales de nuestro Universo. Más específicamente, trabajo con explosiones de estrellas, llamadas supernovas, para medir cómo se expande el Universo. Estas medidas nos muestran el efecto del mayor y más misterioso componente de nuestro Universo, la llamada energía oscura.
A través de mi carrera me he especializado no sólo en esta medida, sino también en desarrollar nuevos métodos para mejorar cómo descubrimos y entendemos las supernovas y otras explosiones extremas en el Universo. He desarrollado muchos métodos para analizar los datos diferentemente, especialmente desarrollando métodos de inteligencia artificial para grandes bases de datos astronómicos.
2. ¿Por qué te dedicas a ella?
¡Por curiosidad! Siempre he sido muy curiosa, me gusta entender cómo funciona el Universo, pero sobre todo me gusta que no tenemos las respuestas y tenemos que confiar en desarrollar métodos para poco a poco responder a grandes preguntas. La cosmología además es un área muy poética, estamos descubriendo lo que fundamentalmente compone nuestro Universo y para eso utilizamos espectaculares imágenes de telescopios.
3. ¿Has tenido alguna figura de referencia en tu trayectoria?
Hay mucha gente con quién he intercambiado y que me ha ayudado a desafiarme, pensar fuera de lo habitual y hasta entusiasmarme por temas que no pensé que me interesarían. La ciencia es un acto comunitario, rara vez trabajamos en nuestras esquinas, solos, sino que trabajamos en grandes equipos con diferentes habilidades, experticia y experiencia.
4. ¿Qué te gustaría descubrir o solucionar en tu campo?
Muchas preguntas. En los próximos años, espero que mediremos con suficiente precisión la expansión del Universo para decir si la energía oscura es constante a través del tiempo cósmico o no. Hemos visto posible evidencia de esto recientemente, pero necesitamos mejores mediciones, más precisas. Por otro lado, no entendemos muy bien cómo explotan las estrellas, ni qué sistemas de estrellas las producen, me encantaría que lográramos saber esto en los próximos años también.
Algo que me anima mucho también es que, con los nuevos telescopios con los que trabajo, vamos a poder ver nuevas explosiones de estrellas y eventos extremos que nunca hemos visto. ¡Descubrir nuevos fenómenos, nueva física, sería muy emocionante!
5. ¿Qué consejo darías a quien quiera adentrarse en el mundo de la investigación?
¡Muchas cosas pasan por mi mente! Hay que cultivar la curiosidad y no tener miedo a preguntar y a veces hasta a fallar, intentar algo nuevo es muy importante, uno nunca sabe qué camino dará frutos. La investigación es muy bonita, pero también muy exigente. No es sólo el entusiasmo lo que uno necesita, también estar cómodo en un trabajo en el que puedes pasar meses no entendiendo tus medidas o cómo interpretar los resultados. Sentirse cómodo cara a lo desconocido es muy importante. Y hay que tener mucha perseverancia. Siempre hay momentos difíciles en la investigación, cuando todo sale mal o no avanza, pero ¡qué bonito es cuando uno consigue un pedacito del camino!