María Eugenia Grillet, guardiana de salud y selvas
La científica venezolana María Eugenia Grillet (1960) ha dedicado su vida a comprender cómo surgen y se expanden las enfermedades. Ha logrado algo poco común: conectar ecología y epidemiología para entender la relación entre salud y medio ambiente. Sus investigaciones indican que la salud humana está profundamente conectada con la salud del planeta, y que comprender esa relación es fundamental para enfrentar los desafíos del futuro.

Nacida en Caracas en 1960, la infancia de María Eugenia transcurrió en la confluencia de los ríos Orinoco y Caroní, en la ciudad de Puerto Ordaz, al sur de Venezuela. La cercanía a los paisajes de la Guayana moldeó su curiosidad científica desde pequeña. De joven, sintió fascinación por las historias de grandes naturalistas como Charles Darwin y Alexander von Humboldt, cuyas exploraciones por Sudamérica leía como si fueran libros de aventuras. Su madre le regaló un pequeño microscopio, y el universo oculto que descubrió al observar una gota a través de su lente la cautivó para siempre. Con esta base y el estímulo de docentes inspiradores durante el bachillerato, Grillet decidió trasladarse a Caracas para estudiar Biología en la Universidad Central de Venezuela, la institución que se convertiría en su hogar académico.
Su formación transitó de la zoología hacia la ecología, disciplina que estudia las relaciones entre los organismos y su entorno. Tras doctorarse en 1993, Grillet comenzó a especializarse en la ecología de insectos vectores de enfermedades –organismos capaces de transmitir patógenos entre humanos–. Este enfoque ha sido clave en el desarrollo de su carrera, ya que la científica entiende las enfermedades no como fenómenos aislados, sino como procesos ligados a ecosistemas complejos. María Eugenia amplió su experiencia con un posdoctorado en Canadá a finales de los años noventa, donde profundizó en métodos cuantitativos y análisis ecológico, y posteriormente se incorporó al Instituto de Zoología y Ecología Tropical de la Universidad Central de Venezuela, donde ha desarrollado una larga carrera académica como profesora e investigadora de la transmisión de enfermedades en regiones tropicales.
Lucha contra la ceguera de los ríos
El núcleo de la investigación de María Eugenia Grillet se sitúa en la ecoepidemiología, un campo que combina la ecología y la epidemiología para estudiar cómo los factores ambientales influyen en la aparición y propagación de enfermedades. En lugar de estudiar únicamente los patógenos o microorganismos capaces de producir la enfermedad, la científica opta por investigar el sistema del área afectada en su totalidad, incluyendo los insectos vectores, las personas, el paisaje y los cambios ecológicos que la caracterizan.
En sus primeras investigaciones, Grillet se internó en la selva amazónica para estudiar la oncocercosis, una infección conocida como «ceguera de los ríos» que es transmitida por varias especies de moscas negras. En aquel entonces, esta parasitosis representaba una amenaza severa en seis países de América, provocando dermatitis y, en los casos más graves, la pérdida total de la visión al comprimirse el nervio óptico. A través de sus estudios, Grillet logró identificar cómo los mecanismos de defensa de distintas especies de moscas influían en la eficiencia de la transmisión. Su trabajo fue una de las bases científicas para implementar estrategias de control específicas para cada área afectada, siempre basadas en el uso masivo de ivermectina, lo que ha llevado a la erradicación de la enfermedad en México, Colombia, Ecuador, Guatemala y el norte de Venezuela. Esta experiencia en el Amazonas no solo la convirtió en una experta mundial en la materia, sino que también la integró en comités asesores de la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud, donde continúa apoyando los esfuerzos de eliminación tanto en América como en África.
Minería, deforestación y malaria
Con el tiempo, Grillet fue centrando su atención en la malaria, una de las enfermedades infecciosas más importantes del mundo. Sus investigaciones en esta materia combinan trabajo de campo, análisis de datos y modelización espacial para identificar patrones y factores de riesgo que permitan anticipar brotes y mejorar las estrategias de prevención. En este sentido, uno de los aspectos más innovadores de su trabajo ha sido el uso de mapas para representar la distribución de la malaria en relación con variables ambientales, lo que ayuda a entender no solo dónde ocurre la enfermedad, sino también por qué ocurre en ciertos lugares y no en otros.

El trabajo de María Eugenia Grillet ha permitido demostrar que existe una relación directa entre la transformación del medio ambiente y la propagación de enfermedades. En particular, sus estudios han evidenciado que la deforestación y actividades como la minería ilegal están directamente vinculadas al aumento de la malaria en la Amazonia. Según sus investigaciones, los cambios en el paisaje alteran los hábitats de los mosquitos que transmiten la enfermedad, creando condiciones más favorables para su reproducción. Por ejemplo, la fragmentación del bosque genera nuevos espacios donde los mosquitos pueden proliferar, aumentando así el riesgo de transmisión. Además, ha demostrado que los brotes de malaria suelen estar precedidos por procesos de deforestación, lo que convierte a esta enfermedad en una especie de indicador temprano de desequilibrios ecológicos. Sus trabajos más recientes demuestran también que los bosques bien conservados, especialmente aquellos bajo el cuidado de comunidades indígenas, presentan menos infecciones parasitarias y respiratorias.
Este enfoque ha tenido importantes implicaciones para la salud global. Al vincular la malaria con fenómenos como la explotación de recursos naturales, Grillet ha contribuido a ampliar la perspectiva sobre cómo deben abordarse las enfermedades infecciosas. Su trabajo sugiere que no basta con intervenir en el ámbito sanitario: es necesario considerar también las políticas ambientales y económicas. Grillet defiende que la biodiversidad y los ecosistemas no solo deben protegerse por una cuestión ambiental, sino también por salud pública, como formas de prevenir enfermedades y mejorar el bienestar de las poblaciones. Según la investigadora, preservar la salud de los ecosistemas es la única vía garantizada para preservar la salud humana.
Ciencia en tiempos de crisis
La trayectoria de María Eugenia Grillet ha estado marcada por los desafíos de hacer ciencia en Venezuela. La crisis económica y social de las últimas décadas ha afectado también al sistema científico, donde los presupuestos universitarios y los sueldos se han visto reducidos a mínimos históricos. Ante este panorama, Grillet ha optado por la persistencia y la colaboración como estrategia de subsistencia. Lejos de disminuir, su productividad ha aumentado gracias al fortalecimiento de su red colaborativa con profesionales de laboratorios de todo el mundo.
Su ingreso como Individuo de Número a la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales de Venezuela en 2014, y la obtención del Premio Hemingway en 2021 –creado para destacar trayectorias sobresalientes en áreas de entomología médica y control de enfermedades–, son reconocimientos a una trayectoria que no se ha detenido ante la adversidad. Grillet continúa siendo una voz activa y necesaria para afrontar los retos de un futuro incierto, marcado por el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la aparición de nuevas enfermedades.
Referencias
- Geraldine Castro, María Eugenia Grillet, la científica que traza los mapas de la malaria en el Amazonas para revelar cómo la deforestación y la minería desatan amenazas contra la salud, Wired, 18 marzo 2026
- Encuentro en Ciencias: Entrevista a la Profa. María Eugenia Grillet, Noticiencias, 30 octubre 2025
- María Eugenia Grillet: «Venezuela necesita de la ciencia para salir de oscuridad», ACFIMAN, 27 marzo 2022
- Sandra Caula, Para controlar la malaria hay que controlar la minería, Cinco8, 17 febrero 2022
- María Eugenia Grillet, ACFIMAN
- María Eugenia Grillet, IAP
Sobre la autora
Edurne Gaston Estanga es doctora en ciencia y tecnología de los alimentos. Actualmente se dedica a la gestión de proyectos en organizaciones que fomentan la difusión del conocimiento de la ciencia y la tecnología.