Melba Roy Mouton, la matemática que vigilaba satélites

Vidas científicas

Mons Mouton es una montaña lunar, parecida a una mesa, situada cerca del Polo Sur de la Luna. En febrero de 2023 la Unión Astronómica Internacional la bautizó con este nombre en honor a la matemática estadounidense Melba Roy Mouton, como reconocimiento a sus logros como programadora informática y sus contribuciones a las misiones de la NASA.

Melba Mouton fue una de nuestras líderes pioneras en la NASA. No solo ayudó a la NASA a tomar la iniciativa en la exploración de lo desconocido en el aire y el espacio, sino que también trazó un camino para que otras mujeres y personas racializadas siguieran carreras y lideraran la ciencia de vanguardia en la NASA.

Sandra Connelly, administradora científica en la sede de la NASA en Washington.
Melba Mouton.

Melba Louise Chloe nació el 28 de abril de 1929 en Fairfax (Virginia, Estados Unidos). Realizó sus estudios en la Universidad de Howard, graduándose en matemáticas con especialización en física en 1950.

Los apellidos con los que se la conoce corresponden a los de sus dos maridos Wardell Roy (con el que tuvo dos hijos y del que se divorció) y Webster Mouton (con el que tuvo un hijo).

Su carrera en la NASA

Trabajó inicialmente en el Servicio de Mapas del Ejército y la Oficina del Censo de Estados Unidos. En este centro gubernamental se centraban en el trazado de futuros barrios y otros lugares de expansión demográfica durante el baby boom que tuvo lugar en Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial. La tarea de Mouton consistía en analizar estadísticas de poblaciones, interpretar los datos obtenidos y transformarlos en una información fácil de entender por otros investigadores.

En 1959 fue contratada por la NASA e ingresó en el Centro de Vuelo Espacial Goddard.

En 1960 se puso en órbita el satélite experimental de comunicaciones de la NASA Echo 1. Cuatro años más tarde se lanzó Echo 2. Mouton fue la supervisora del equipo de “computadoras humanas” que realizaba el seguimiento de su órbita. Sus cálculos ayudaron a producir los horarios de los elementos orbitales mediante los cuales millones de personas pudieron ver el satélite desde la Tierra cuando pasaba por encima de ella. La cosmóloga Chanda Prescod-Weinstein explicaba de este modo la complejidad de ese trabajo de seguimiento de satélites:

Cuando ponemos satélites en órbita, hay que vigilar muchas cosas. Tenemos que asegurarnos de que la atracción gravitatoria de otros cuerpos, como otros satélites, la Luna, etc., no perturbe y desestabilice la órbita. Son cálculos extremadamente difíciles de hacer incluso hoy en día, incluso con un ordenador-máquina. Así que lo que hizo fue un trabajo extremadamente intenso y difícil. El objetivo del trabajo, además de garantizar que los satélites se mantuvieran en una órbita estable, era saber dónde estaba todo en todo momento. Así que tenían que ser capaces de calcular con un alto nivel de precisión.

Melba Mouton (1960). Wikimedia Commons.

Debido a sus capacidades, se le asignaron otras tareas como la de iniciarse en los lenguajes de programación como el APL (A Programming Language) necesarios en trabajos relacionados con la mecánica compleja, los lanzamientos espaciales y el trazado de órbitas. Y, tras aprender, fue instructora en una serie de seminarios sobre el lenguaje de programación APL celebrados en los Watson Research Labs.

Los reconocimientos llegan

Antes de jubilarse en 1973, Melba Mouton se convirtió en subdirectora de Programas de Investigación de la División de Trayectoria y Geodinámica del Centro de Vuelo Espacial Goddard. En reconocimiento a su dedicado servicio y sus destacados logros (que llevaron, entre otros, al éxito del alunizaje del Apolo 11 el 20 de julio de 1969) se le concedió el Premio Apollo Achievement Award.

El 15 de abril de 1972 la NASA utilizó su imagen, junto con la de varios colegas afroamericanos, en un anuncio en el periódico The Afro American en el que la institución declaraba su compromiso con la diversidad.

Y volvemos a la montaña de Melba: Mons Mouton es una montaña lunar ancha y de cima relativamente plana. Alrededor de su base hay un anillo de enormes cráteres. Está previsto que Mons Mouton sea en el lugar de alunizaje del rover lunar VIPER (Volatiles Investigating Polar Exploration Rover). Este robot se posará en el Polo Sur de la Luna a finales de 2024 en una misión de cien días para buscar hielo y otros recursos potenciales. La información obtenida ayudará a conocer el origen y la distribución del agua en nuestro satélite.

Melba Mouton falleció el 25 de junio de 1990 debido a un tumor cerebral. Dedicó catorce años de trabajo a la NASA, en los inicios de la carrera espacial y de la programación. Como mujer y afroamericana no lo tendría nada fácil. Nos queda su ejemplo y esa montaña lunar que acogerá a VIPER en su extraordinaria misión.

Referencias

Sobre el artículo original

El artículo Melba Roy Mouton, la matemática que vigilaba satélites se publicó en el blog Cuaderno de Cultura Científica el 17 de enero de 2024.

Sobre la autora

Marta Macho Stadler es doctora en matemáticas, profesora del Departamento de Matemáticas de la UPV/EHU y colaboradora en ::ZTFNews y la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU.

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