Margaret Lindsay Huggins, la astrónoma e impulsora de la espectroscopía que pasó a la historia como asistente de su marido pero que fue mucho más que eso

Vidas científicas

La espectroscopía estudia la interacción de la radiación electromagnética con la materia y es una de las herramientas que los astrónomos tienen para estudiar el espacio y sus distintos elementos al observarlos desde la Tierra. Cómo se refleja o se absorbe esa radiación nos dice mucho sobre los elementos que forman un planeta y su atmósfera, una nebulosa o cualquier otro cuerpo espacial, así como conocer su trayectoria, su distancia y también su antigüedad.

Margaret Lindsay Huggins.

Esto, que a día de hoy se conoce y se aplica en observatorios astronómicos de todo el mundo con distintos y muy precisos instrumentos, se lo debemos en gran medida a Margaret Lindsay Huggins, astrónoma británico-irlandesa que vivió a finales del siglo XIX y principios del XX. Aunque en la mayoría de las crónicas, biografías y necrológicas que se escribieron durante su vida y tras su muerte se la describe como una diligente y capaz ayudante de su marido, el astrónomo William Huggins, el análisis de sus escritos y de la correspondencia entre ambos prueban que en realidad fue más que una asistente: sus opiniones eran tenidas en cuenta a la hora de dirigir las investigaciones que en realidad eran conjuntas.

Una niña que estudiaba las estrellas en el jardín

Margaret Lindsay Murray (su nombre de soltera) nació cerca de Dublín en 1948. Su padre, abogado, enviudó cuando ella era pequeña y se volvió a casar. Según la necrológica que le dedicó la revista de la Real Sociedad Astronómica Canadiense, fue educada en casa y desde pequeña sintió interés por las áreas científicas, especialmente por la astronomía, aunque otras fuentes indican que debía ese interés a la influencia de su abuelo materno, un banquero de buena situación económica, y que de hecho sí que acudió a la escuela, algo poco habitual en aquella época cuando la mayoría de las niñas eran educadas en casa. Solía basarse en viejos atlas del cielo para estudiar las constelaciones desde su jardín. A los 10 años y armada con un pequeño telescopio se dedicó a estudiar las manchas de la superficie solar. Además le gustaba experimentar con juegos de química y logró dominar las incipientes técnicas fotográficas de la época.

En 1875 Murray se casó con William Huggins (ella tenía 27 años y él 51), que ya era un conocido astrónomo, y ambos se beneficiaron de esa alianza, también científicamente: él compartió con ella sus conocimientos, que ella deseaba ampliar, y ella colaboró en sus investigaciones justo cuando él había empezado a encargarse del observatorio de Tulse Hill de la Real Sociedad Astronómica británica y empezaban a surgir algunas críticas porque se le hubiese encomendado esa tarea a un investigador solo.

Impulso a la fotografía para observar el cielo

Margaret Lindsay Huggins. Wellesley College Archives.

Como decimos, es habitual leer que ella fue una asistente entregada y servicial, pero en realidad fue mucho más que eso a raíz de los cuadernos de investigación que llevaban y la correspondencia entre ambos. Tras su matrimonio, ella se involucró enseguida en el trabajo del observatorio y eso cambió tanto el tipo de trabajo que se hacía como su organización. Las escuetas notas de él se convirtieron en detalladas descripciones, pero además, las fotografías se convirtieron en una forma habitual de registrar lo que hasta ese momento había sido pura observación descrita. Las habilidades previas y el interés de ella fueron gran parte del impulso que puso en marcha el programa de investigación fotográfica de Huggins.

El primer paper dedicado a la fotografía espectral publicado en base al trabajo del observatorio de Tulse Hill apareció en la revista Proceedings of the Royal Society a finales de 1876 y William Huggins aparecía como su único autor. Ambos llevaban casi 15 años casados cuando se publicó el primer paper en el que aparecían ambos como coautores, pero aunque todos los anteriores sobre sus logros fotográficos no la mencionaban, sí queda claro en los cuadernos que ambos mantenían que las habilidades fotográficas de ella estaban detrás de estos avances y de esta nueva vía de investigación y observación astronómica.

En sus anotaciones las referencias a la fotografía y sus técnicas son constantes y detalladas, diferenciando a menudo sus trabajos y resultados de los obtenidos por su marido. En muchas de ellas hace referencia al diseño de experimentos, a qué mediciones registrar para comprobar uno u otro parámetro, a cómo adaptar los instrumentos para aprovechar su potencial según lo que quisiera comprobar. En concreto, el verano de 1876 pareció pasarlo experimentando con distintos tipos de placas sensibles para captar imágenes. Tenía un agudo sentido de la innovación e hizo importantes mejoras en el equipamiento del observatorio que pronto pusieron a los Huggins a la vanguardia de la astrofotografía espectroscópica.

Tres décadas en el segundo plano

Ambos trabajaron juntos durante más de 30 años como colegas de investigación, aunque la imagen histórica de ambos es la del científico y su asistente, en gran parte porque esa es la historia que ellos mismos contaron y que se refleja en sus cartas a otros amigos y científicos de la época. Sin embargo, en una carta que ella escribió a un conocido tras la muerte de su marido en 1910 se aprecia su deseo de reconocimiento por un trabajo que fue mucho más compartido de lo que siempre se pensó: “Pienso en esta pensión como un honor hacia él, aunque también es honorable hacia mí y, humildemente espero, habérmela ganado en estos 35 años de trabajo muy duro. Ninguno de vosotros sabe cómo de duro trabajamos aquí nosotros dos solos, sin ayuda”.

Huggins, junto con su amiga y también astrónoma Agnes Clerke, fue elegida en 1903 miembro honorario de la Real Sociedad Astronómica, una distinción que solo otras dos mujeres previamente habían obtenido. Falleció en 1915.

Referencias

Sobre la autora

Rocío P. Benavente (@galatea128) es periodista.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *.