Fe Villanueva Del Mundo (1911-2011): la mujer que estableció la pediatría en Filipinas

Vidas científicas

La fuerza de la tragedia, no hay ninguna como esa. La hermana mayor de Fe Villanueva Del Mundo murió a causa de una apendicitis a los once años. Su hermana menor, quien deseaba ser médica, también murió. Marcas fatales que sin querer forjan un destino. El destino que eligió Del Mundo, a causa de la fatalidad que se abre camino y precipita una decisión: ella, sin duda, estudiaría para ser médica.

Fe Villanueva del Mundo.

En 1926, se matriculó en la Universidad de Filipinas y se graduó en 1933 como la mejor de su promoción. Decidió especializarse en pediatría. A partir de esta fecha hay varias informaciones sobre sus estudios de posgrado, realizados en Estados Unidos. Por una parte, se dice que fue la primera mujer admitida como estudiante en la Escuela de Medicina de Harvard, cuando todavía aquella institución se debatía entre autorizar o no el acceso a las mujeres como estudiantes. En ese contexto, recibieron su solicitud, y por un error de administración, la inscribieron como alumna sin darse cuenta de que estaban admitiendo a una mujer. No repararon en ella hasta que se personó allí, en 1936.

Por otra parte, según la investigación que realizó un archivista del Centro de Historia de la Medicina de Harvard, ella fue investigadora durante dos años gracias a una beca en el Hospital Infantil de la Escuela de Medicina de Harvard y logró su máster de bacteriología por la Universidad de Boston en 1940.

Quien mejor lo explica es Del Mundo en Women Physicians of the World (1977): «Pasé tres años de mis estudios de posgrado en el Hospital Infantil de Boston y en la Escuela de Medicina de Harvard, un año en la Universidad de Chicago, seis meses en el Hospital Johns Hopkins y breves periodos en varias instituciones pediátricas, todo para completar mi formación».

El primer hospital pediátrico

Fe del Mundo volvió a sus orígenes, a Filipinas, en 1941. Una vez establecida en su país, trabajó para Cruz Roja Internacional y fundó un hospicio en un campo de concentración durante la ocupación japonesa en la capital, en Manila. La llamaban “El Ángel de Santo Tomás”, término que se refería a la Universidad Santo Tomás donde permanecieron recluidos los niños y niñas a los que atendió y cuidó.

En 1943, cerraron el hospicio, pero el alcalde, León Guinto, le pidió que estableciera un hospital infantil gubernamental, en el que ella fuera la directora. Más tarde, el hospital se convirtió en un centro de atención integral a causa de la masacre de la batalla de Manila –cambiaron el nombre y pasó a llamarse Hospital General del Norte–. Del Mundo fue directora hasta 1948. Del mismo modo, dirigió el Departamento de Pediatría de la Far Eastern University (FEU) durante más de dos décadas.

Sin embargo, Del Mundo deseaba fundar su propio hospital pediátrico y asqueada de la burocracia que exigía un hospital gubernamental, renunció y se dedicó enteramente a edificar su sueño. En cuanto a la financiación, tuvo que deshacerse de casi todas sus pertenencias y de su casa también, que terminó vendiéndola. También recibió un préstamo del Sistema de Seguros del Servicio Gubernamental (GSIS).

Centro Médico Infantil de Filipinas en 1957. Imagen: Wikimedia Commons.

En 1957, al fin, abrió el Centro Médico Infantil, el primer hospital pediátrico de Filipinas –una vez abierto, ella se instaló en el segundo piso y vivió allí el resto de su vida–. En 1966, se le adhirió el Instituto de Salud Materno-Infantil, el primero que se construía en el continente. Gracias al hospital, pudo ayudar a los habitantes de las zonas rurales del país; estableció clínicas de planificación familiar y trató problemas como la malnutrición y la deshidratación, además de asesorar sobre la lactancia materna y la crianza. Además, diseñó una incubadora hecha de bambú para que fuera utilizada en las comunidades que no tenían energía eléctrica. Del mismo modo, se encargó de mejorar la coordinación entre hospitales y personal sanitario.

Al mismo tiempo, investigó sobre enfermedades infecciosas. En la década de los 50, estudió la fiebre del dengue y escribió más de cien artículos en revistas sobre esta y otras enfermedades como la poliomielitis el sarampión. En referencia a esa prolífica carrera, cabe destacar su libro Textbook of Pediatrics, que se utilizó en las escuelas de Medicina del país durante muchos años.

Su carrera como pediatra fue reconocida a través de varios premios. Destacan, entre otros, el Premio Elizabeth Blackwell al Servicio Sobresaliente a la Humanidad (1966), el Premio Ramón Magsaysay otorgado por su servicio público (1977), la Orden de Lakandula (2010), el Premio Beata Teresa de Calcuta (2008) y la mención como Pediatra Sobresaliente y Humanitaria por la Asociación Pediátrica Internacional. Fue miembro honorario de la Sociedad Americana de pediatría y consultora de la Organización Mundial de la Salud. También fue nombrada Científica Nacional de Filipinas en 1980. Como título Póstumo se le concedió el Gran Collar de la Orden del Corazón de Oro (2011).

Bibliografía

Sobre la autora

Uxue Razkin es periodista y colaboradora del blog de la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU Zientzia Kaiera.

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