Lia Halloran, la mujer que convierte la ciencia en arte

El arte y la ciencia dialogan, discuten, y eso es bueno. Es un error pensar que no se llevan bien o concebir cada una de las prácticas como dos disciplinas opuestas. Así es como las ilustramos: cada una en una punta de una habitación, sin dirigirse la palabra. La realidad es que pueden complementarse, ayudarse, tan solo son dos formas de explorar el mundo. Y a veces se encuentran. Coinciden. Se miran a los ojos. Y entonces ocurre.

Lia Halloran. Wikipedia

A lo largo de la historia, la ciencia se ha valido del arte, y viceversa. Desde los dibujos descriptivos de procesos científicos –un instrumento más de investigación para entender la ciencia–, hasta la posibilidad de aproximarse a ella, dibujarla, representarla, en un proyecto artístico. Son dos métodos que se entienden, una simbiosis, que cuando ocurre, la belleza se multiplica. Hay muchos casos que recogen esta fusión: los dibujos de las células que investigó Santiago Ramón y Cajal (“un icono” en el terreno de la interacción entre ciencia y arte), la naturaleza que representó la entomóloga Maria Sybilla Merian y, la botánica Anna Atkins y su colección de cianotipos de algas. Un poco más reciente es el trabajo de la artista estadounidense Lia Halloran (1977), quien a través del arte explora conceptos científicos como el movimiento en la física, la percepción, la astronomía, la taxonomía, y los elementos químicos, entre otros.

Nacida en Chicago, Lia Halloran creció en la ciudad de Pacifica, California. Desde pequeña desarrolló un amor por la ciencia cuando hizo sus primeros trabajos sobre la materia en la escuela secundaria. Halloran se licenció en Bellas Artes en 1999, por la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), y recibió su maestría en Pintura y Grabado en la Universidad de Yale, en 2001. Actualmente, es profesora asociada de Arte y directora del Departamento de Pintura y Dibujo de la Universidad Chapman, en Orange (California). En sus clases, además de enseñar pintura, anima a sus alumnos a explorar la interacción entre arte y ciencia, ya que al aproximarse a esta última e intentar comprenderla, se desarrolla una naturaleza curiosa que es indispensable para el artista.

Sus proyectos

Entre sus obras destaca la serie fotográfica Dark Skate, capturada en varias ciudades como Los Ángeles, Miami, Detroit, y Viena (Austria). Cada una de las imágenes, como ella explica, muestra su autorretrato aunque su figura no aparezca. Ella coloca una luz en su cuerpo y comienza a patinar en la oscuridad. De esta manera, se dibuja la línea de su movimiento a lo largo del tiempo. Esta obra intenta abordar la comprensión de un cuerpo en el espacio.

Griffith Park de la serie Dark Skate. Wikipedia.

Asimismo, es interesante su trabajo Deep Sky Companion, desde el cual explora el misterio entre lo conocido y lo desconocido. Esta colección hace referencia a los descubrimientos del astrónomo francés Charles Messier (1730-1817) y reflexiona sobre todas aquellas observaciones que al final resultaron ser más importantes de lo que parecían en primera instancia; Messier buscaba cometas y se encontró con galaxias enteras y nebulosas. Esa idea es la que ella intenta plasmar en su obra, esa parte azarosa inherente a la propia exploración. Ella lo muestra con las tintas que utiliza, que al final, comienzan de una manera pero terminan rindiéndose a los procesos naturales y químicos. La incertidumbre compartida, la del astrónomo y la artista.

Deep Sky Companion. Wikipedia.

Otro de sus proyectos es Your Body in Space That Sees, una obra que parte de la cianotipia y que intenta visibilizar el gran trabajo que hicieron las mujeres en la astronomía, más concretamente, resaltando esa labor titánica de “Las calculadoras de Harvard”, quienes entre otras cosas, se encargaron de clasificar el brillo, el tamaño y la composición de las estrellas. Además de las explicadas, en su web podéis encontrar otros trabajos igual de interesantes como Solar, Sublimation/Transmutation, Double Horizon, o The Wonder Room. Este último es un proyecto curioso ya que la artista hace un guiño a los cuartos de maravillas o gabinetes de curiosidades  que aparecieron durante el Renacimiento y que contenían elementos y objetos exóticos, desde minerales hasta animales disecados.

Pieza de la colección Your Body is a Space That Sees. Wikipedia.

Halloran ha colaborado en varios proyectos. Actualmente está trabajando en un libro con el físico Kip Thorne, en el cual se incluirán sus pinturas. Su trabajo, además, ha aparecido en varias publicaciones importantes como The Angeles Times, The New York Times, The New Yorker, New York Magazine, The Boston Globe y ArtNews. También ha realizado numerosas exposiciones en Nueva York, Los Ángeles y Viena. Y su obra ha sido adquirida por el Museo Solomon R. Guggenheim (Nueva York), entre otros.

Referencias

Sobre la autora

Uxue Razkin es periodista y colaboradora del blog de la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU Zientzia Kaiera.

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