Marieta Corín, un álter ego de Marie Curie

9788496722590La novela gráfica Eclipse en Malasaña. Una zarzuela negra (Editorial Sins Entido, 2011) de Jack Mircala es un cuento gótico, de amor y desamor.

El relato comienza el 20 de febrero de 1888 en la Villa de Madrid. El protagonista es Siniestro, que parece haber fallecido víctima de una bala perdida. Pero las cosas no son lo que parecen…

En sus 39 actos, vamos cambiando de lugar, saltando en el tiempo, conociendo personajes reales y ficticios de diferentes épocas que conviven en esta curiosa zarzuela.

Los tres personajes de los que quería hablar en esta breve reseña son Mezquino –el villano de esta historia–, el comisario Ulpiano Moratalaz –que persigue el crimen, siendo siempre burlado por el malvado Mezquino– y la alquimista Marieta Corín –que atiende a personas con diferentes males–.

Marieta aparece por primera vez en el acto 22.

La alquimista Marieta Corín

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Eclipse en Malasaña  © Jack Mircala

Doña Marieta Corín elabora en su laboratorio toda suerte de preparados, ungüentos, bálsamos y emplastos. Los alérgicos, los asustadizos, los afectados de melancolía, acuden en busca de remedio a su consulta.

El comisario Moratalaz está secretamente enamorado de Marieta y la visita con frecuencia, fingiendo frecuentes migrañas. La alquimista –que conoce el engaño– trata al comisario con bebedizos inofensivos.

Moratalaz, a su vez, admira el carácter decidido de la alquimista Corín, y el modo sagaz e intuitivo con que se emplea en los terrenos que la ciencia aún no ha conquistado.

Observad los extraños aparatos en la consulta de Marieta… parece que la frenología es una de sus artes…

En el acto 24, Mezquino acude a la consulta de Marieta.

Mezquino y la alquimista Corín

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Eclipse en Malasaña © Jack Mircala

Mezquino es consciente de su ruindad y acude al consultorio de la alquimista para intentar rehabilitarse.

Los jueves acude Mezquino a la consulta de Marieta Corín. La doctora le administra una terapia eléctrica con emulsiones de sales de radio con la que pretende aplacar su malignidad extrema.

Mezquino no tiene dinero para pagar la consulta y pretende compensar a Marieta con la piel de un animal que ha matado. La alquimista le expulsa horrorizada de su consulta.

Mezquino, encolerizado, jura venganza; pero no tendrá ocasión para ello, pues la sesión de radio que acaba de recibir ha de resultar mortalmente definitiva.

El acto 33 es el último en el que aparece Marieta, debe cambiar de identidad y huir para evitar que la encarcelen por la muerte de Mezquino.

Mezquino traslúcido

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Eclipse en Malasaña © Jack Mircala

Tendido en el carro, sin féretro que lo oculte a la vista, cumple su último viaje el finado Mezquino; tras la mortal terapia de radio su cuerpo se ha tornado traslúcido como un cristal ahumado. […] La alquimista Marieta Corín sale en ese instante de la farmacia donde compra los productos químicos con los que trabaja, descubre el carro fúnebre en su pausado tránsito, y contempla, a través de la innatural transparencia de Mezquino, el eclipse solar que acaba de dar inicio.

La alquimista percibe el eclipse, sin que sus ojos se deslumbren, a través del cuerpo del villano fallecido… se trata de un gran hallazgo científico.

El descubrimiento que acaba de hacer Marieta la sorprende e ilumina. El eclipse, visto a través del fiambre transparente, le hace ver todo claro. La fórmula química por ella descubierta posee una sorprendente cualidad que habrá de revolucionar la medicina.

Moratalaz conoce la causa de la muerte de Mezquino: sabe que su amada Marieta puede ser encarcelada. Por ello, con gran tristeza, le proporciona un pasaporte falso para que pueda huir y emprender una nueva vida con una identidad ficticia.

Moratalaz no ignora el motivo de la muerte de Mezquino y sabe que si es descubierta, Marieta será juzgada y condenada. Su nueva documentación la identifica como “Marie Curie”, súbdita polaca emigrada a París, y casada con el inexistente doctor “Pierre Curie”. Esa misma tarde, purgando con el destierro el desliz del involuntario crimen, Marieta habrá de partir a París convertida en una mujer nueva.

¡Un delicioso e ingenioso homenaje a Marie Curie!

Nota

Un especial agradecimiento al artista Jack Mircala por permitirme utilizar parte del texto e imágenes de Eclipse en Malasaña.

Más información

Sobre la autora

Marta Macho Stadler es doctora en matemáticas, profesora del Departamento de Matemáticas de la UPV/EHU y colaboradora en ::ZTFNews y la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU.

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