Elinor Bertrand Vallentin (1873-1924), recolectando exóticos especímenes en las Islas Malvinas

Vidas científicas

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Elinor Bertrand Vallentin (1873-1924), recolectando exóticos especímenes en las Islas Malvinas

En la Isla Gran Malvina (en inglés y para ellos las West Falkland), la segunda más grande del archipiélago del Atlántico sur, nació el 14 de enero de 1873 una niña hija de padres ingleses, William Bertrand y Catherine Felton, a la que pusieron el nombre de Elinor Frances. Fue la tercera hija de diez hermanos.

Elinor Bertrand Vallentin. DFB.

Con el tiempo, Elinor Frances se convertiría en una destacada botánica e ilustradora que realizó diversas recolecciones científicamente significativas de especímenes botánicos procedentes de la citada isla. Actualmente, como podemos leer en Wikipedia, esas valiosas muestras se conservan en el Museo Británico (British Museum), en el Jardín Botánico de Kew (Royal Botanical Gardens, Kew) y en el Museo de Manchester (Manchester Museum).

Infancia y primera juventud

Durante su infancia, Elinor vivió en un entorno silvestre, ubicado en uno de los lugares más remotos e interesantes de las islas Malvinas donde, según han relatado los biógrafos Sally Blake y Robin W. Woods, comenzó su gran interés por coleccionar y estudiar las plantas. Actividad a la que se dedicó con gran entusiasmo, pese su corta edad.

Transcurrido el tiempo, cuando contaba con 19 años de edad, se casó con Robert Nichol, a quien conoció en una estancia en Londres. El matrimonio, no obstante, duró muy poco ya que Nichol enfermó y murió en la capital inglesa el 4 de noviembre de 1896.

La joven viuda permaneció en Londres, donde se dedicó a su gran pasión: el estudio de las plantas. En la gran ciudad, consiguió que el Jardín Botánico de Kew la admitiese, bajo la tutela de la destacada especialista en biología de los vegetales Matilda Smith, con el estatus de joven interesada en formarse y ampliar conocimientos botánicos. Acogida por tan valioso amparo, logró con notable brillantez agudizar su capacidad de observación, consiguiendo realizar fidedignos y bellos dibujos de algunas de las diversas plantas cultivadas en el mencionado jardín.

Alcanzada la edad adulta

En marzo de 1904, Elinor Bertrand se casó con Rupert Vallentin (1858-1934), biólogo coleccionista de algas marinas, helechos y plantas con flores. La pareja residió en Inglaterra hasta 1909, cuando decidieron desplazarse a las islas Malvinas. En su entorno natal, Elinor Bertrand Vallentin participó en diversas conferencias y debates con varios colegas acerca de temas botánicos de candente actualidad.

Gunnera magellanica por Elinor Frances Vallentin en
Illustrations of the flowering plants and ferns of the Falkland Islands.

Tras el estudio de múltiples plantas recolectadas, y eruditas discusiones, concluyeron que en Kew, las llamadas «plantas sin flores» o técnicamente las criptógamas, estaban poco representadas en la colección del prestigioso Jardín Botánico de Kew. Recordemos que este tipo de flora incluye aquellos vegetales que se reproducen por esporas y no generan semillas; esto es, algas, hongos, musgos, hepáticas y helechos. Elinor Bertrand Vallentin decidió entonces que dedicaría su tiempo con persistente esfuerzo a recolectar tales especímenes.

Elinor y Rupert Vallentin permanecieron en las Malvinas durante dos años, clasificando las valiosas recolecciones realizadas por ella, según han subrayado los mencionados biógrafos Blake y Woods, alcanzaron más de 560 especímenes de al menos 143 especies distintas. Ejemplares que Elinor utilizó para sus numerosas y bellas ilustraciones realizadas en color. Valga apuntar que, en torno a 400 de los ejemplares recolectados correspondían a algas marinas, 50 a especies de hongos y varios de ellos a líquenes. Tan rico material se envió al Reino Unido cuidadosamente empaquetado, cumpliendo con las excelentes condiciones propias de una profesional.

El valor de un original material

Desde el punto de vista científico, las colecciones reunidas por Elinor Bertrand Vallentin fueron particularmente meritorias. Con ellas pudo colaborar con el destacado botánico inglés Arthur Disbrowe Cotton (1879-1962), al proporcionarle especímenes gracias a los cuales Cotton llevaría a cabo el primer estudio completo sobre las criptógamas de las islas Malvinas, como ha dejado escrito la profesora Margaret Clayton de la Universidad Monash (Monash University) de Australia.

Durante la estancia en las Malvinas, Elinor Bertrand Vallentin también dedicó gran parte de su tiempo a realizar cuidadosos dibujos coloreados de las plantas locales. Se trata de bellas ilustraciones que compartió con su colega, el respetado botánico de los laboratorios del Kew Gardens, Charles Henry Wright (1864-1941), dando lugar a la producción de importantes y originales artículos sobre botánica.

La colección de Elinor Bertrand Vallentin alcanzó el elevado número de 930 especímenes de plantas de las Islas Malvinas, acompañadas de numerosas ilustraciones. Su originalidad y belleza daría lugar a una brillante exposición en Kew, a la cual uno de los botánicos más prominentes de la época, el británico Cecil Victor Boley Marquand (1897-1943) consideró «provista de hermosos dibujos». Asimismo, este material se exhibió en una reunión general de la Linnean Society en Londres, y también en la elogiada exposición número 73 de la Real Sociedad Politécnica de Cornwal (73rd Exhibition of the Royal Cornwall Polytechnic Society) de 1912, donde «alcanzaron aprobación universal», tal como figura en el Botanical Journal of the Linnean Society.

Ampliando horizontes con un gran proyecto

En noviembre de 1912, Elinor y su marido empezaron a planear la elaboración de un amplio libro ilustrado sobre la flora de las Islas Malvinas. Además de contar con las correspondientes descripciones, la obra estaría copiosamente ilustrada con láminas en colores dibujadas a partir de especímenes vivos recolectados in situ.

Estos proyectos de publicación, sin embargo, se vieron pospuestos porque en abril de 1913 nació su único hijo, Thomas, pero desafortunadamente la salud de Elinor se debilitó notablemente. Como han descrito Blake y Woods, «unos años más tarde, en 1916, Elinor Bertrand Vallentin sufrió una grave enfermedad y su salud se vio muy deteriorada de forma permanente».

Cuando Rupert Vallentin constató que ella ya no podría continuar trabajando en el libro, decidió publicar el volumen confiando la disposición y arreglo de los dibujos a la citada experta ilustradora del Kew, Matilda Smith. Por otra parte, las descripciones las realizó una segunda botánica inglesa que también trabajaba en los jardines de Kew, Enid Mary Cotton (1889-1954). La última recolección del material realizada por Elinor Bertrand Vallentin, tuvo lugar entre 1910 y 1911, y durante ese periodo preparó los preciosos dibujos que figuran en la obra publicada por su marido.

Ranunculus biternatus por Elinor Frances Vallentin en
Illustrations of the flowering plants and ferns of the Falkland Islands.

El libro salió a la luz en 1921 bajo el título Illustrations of Flowering Plants and Ferns of the Falkland Islands. El volumen contenía 64 láminas en color, detallando de manera exquisita muchas de las plantas más características de las Islas Malvinas. Cada una de estas láminas se presentaba acompañada por una breve descripción de la familia, el género y la especie. El trabajo como un todo ilustraba muchas de las características esenciales de la flora de las lejanas islas, predominando las plantas herbáceas enanas y matojos perennes, especialmente característicos de la estepa y de los páramos o matorrales.

La crítica especializada lo reseñó muy favorablemente en diversos medios. Al respecto, el reconocido botánico inglés William B. Turrill (1890-1961), apuntaba en 1922 que «no hay duda de que este trabajo será de gran utilidad para los habitantes de las Islas Malvinas que tengan interés en la historia natural de su región, les permitirá identificar fácilmente muchas de las plantas comunes de sus alrededores, y también será usado de manera general en la sistemática y geografía botánica en otros países».

Elinor Bertrand Vallentin murió en Devon, Inglaterra, en marzo de 1924, sin haber retornado a las Malvinas, donde había nacido 51 años atrás. Solo recientemente esta gran mujer ha alcanzado por su trabajo un merecido reconocimiento entre la comunidad especializada.

Referencias

Sobre la autora

Carolina Martínez Pulido es Doctora en Biología y ha sido Profesora Titular del Departamento de Biología Vegetal de la ULL. Su actividad prioritaria es la divulgación científica y ha escrito varios libros sobre mujer y ciencia.

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