Clara J. Lynch y sus nueve ratones suizos
En la década de 1920, Clara J. Lynch (1882-1985) realizó importantes contribuciones al incipiente campo de la genética del cáncer. Sus cuidadosos estudios de cría de ratones demostraron que la propensión a los tumores de pulmón y mama, tanto espontáneos como inducidos experimentalmente, puede ser hereditaria.

Clara Lynch nació el 6 de marzo de 1882 en Canton, Ohio (Estados Unidos). Era una de las tres hijas de Eliza R. Underhill y William A. Lynch, un destacado abogado. Tras recibir una licenciatura en letras en el Smith College (1902), obtuvo su doctorado en la Universidad de Columbia en 1919, donde trabajó con el genetista (Premio Nobel en Fisiología o Medicina en 1933) Thomas Hunt Morgan (1866-1945).
Lynch impartió clases de anatomía y fisiología de mamíferos en el Smith College entre 1913 y 1916. Dos años más tarde se incorporó como asistente al Instituto Rockefeller de Investigación Médica (Universidad de Rockefeller desde el año 1965) dirigido por el fisiólogo James B. Murphy (1884-1950). Fue ascendida a asociada en 1926 y prestó sus servicios en este centro durante 53 años, hasta su jubilación en 1971.
Los ratones albinos suizos
En 1926, las regulaciones y permisos para transportar animales de un país a otro eran poco restrictivas. Clara Lynch aprovechó esta situación para introducir en Estados Unidos nueve ratones albinos (siete hembras y dos machos) procedentes de Suiza, sin que la aduana de su país lo impidiera. Estos ratones procedían de una cepa no endogámica (criada intencionalmente evitando el cruce entre parientes cercanos) en el laboratorio de André de Coulon (1890-1935) del Centre Anti-Cancereux Romand en Lausana, Suiza.
En ese momento, se sabía poco sobre las diferentes causas del cáncer, incluidas las genéticas. Se sabía que algunas cepas de ratones de laboratorio desarrollaban tumores espontáneamente, mientras que otras no, pero no estaba claro el motivo, y los resultados de los distintos laboratorios variaban considerablemente.
Además, a principios del siglo XX los centros de investigación solían mantener sus propias cepas y poblaciones, y para el trabajo que realizaba, Clara Lynch consideró que contar con material genético adicional de una población externa sería muy útil. Así que comenzó a criar estos ratones suizos y, durante décadas, utilizó generaciones sucesivas para demostrar cómo la propensión a ciertos tipos de cáncer puede heredarse de una generación a otra. También utilizó cohortes de ratones genéticamente divergentes para evaluar la contribución de los genes de ratón a la patogénesis de la fiebre amarilla y la tuberculosis.
Posteriormente, la cooperación entre laboratorios permitió que estos ratones de origen suizo sirvieran como material de partida para poblaciones adicionales mantenidas en otras instituciones y por criadores comerciales. Así, de estos nueve ratones suizos originales de Lynch descienden millones de los que se han utilizado en la investigación biomédica.
El origen genético del cáncer
Lynch comenzó estudiando tumores mamarios en ratones, observando que algunos de ellos los desarrollaban de forma más rápida y espontánea que otros. Concluyó que el desarrollo de tumores debía ser un rasgo hereditario; para demostrarlo, utilizó los descendientes de los ratones originales que había criado. Lynch también examinó los tumores en los pulmones de los ratones, llegando de nuevo a la conclusión de que la tendencia a acumular tumores tanto en el tejido mamario como en el pulmonar se debía a rasgos hereditarios dominantes, tanto en el caso de los tumores que ocurrían de forma natural como en los que se producían experimentalmente. El trabajo de Clara Lynch fue frecuentemente puesto en duda por otros expertos científicos durante este tiempo.
De hecho, su estudio cuestionó la opinión de otra genetista de ratones, Maud Slye (1869-1954), de la Universidad de Chicago, quien sostenía que los tumores espontáneos se heredaban según un patrón mendeliano estrictamente recesivo.
Clara Lynch falleció el 8 de diciembre de 1985; tenía 103 años.
Referencias
- Glen Otto, From the Archives, in Recognition of the 75th Anniversary of AALAS: “The So-Called Swiss Mouse” by Clara J. Lynch (1969), J Am Assoc Lab Anim Sci. 64(1) (2025 ) 7-15
- Cancer Genetics: Susceptibility to Both Spontaneous and Induced Tumors Is Inherited, The Rockefeller University, 2010
- Collaborative Research Center installation bridges past and present scientists, The Rockefeller University, 2019
- Clara Lynch, The so-called Swiss mouse. Laboratory Animal Care 19(2) (1969) 214-220
- Clara J. Lynch, Wikipedia
Sobre la autora
Marta Macho Stadler es doctora en matemáticas, profesora del Departamento de Matemáticas de la EHU y colaboradora en la Cátedra de Cultura Científica de la EHU.