Eula Whitehouse (1892–1974) entusiasta estudiosa de las briofitas

Vidas científicas

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Eula Whitehouse (1892–1974) entusiasta estudiosa de las briofitas

El Instituto de Investigación Botánica de Texas (Botanical Research Institute of Texas, BRIT) es una importante institución estadounidense dedicada al estudio de la taxonomía y a la conservación vegetal. Se fundó en 1987 a partir del herbario y la biblioteca de la Southern Methodist University (SMU), que contó entre su profesorado con una acreditada científica y excelente artista y botánica, Eula Whitehouse.

Eula Whitehouse. FWBG.

Señalemos que Whitehouse estaba especializada en unas pequeñas plantas terrestres llamadas briofitas, que forman bellos bosques en miniatura que incluyen a los musgos, las hepáticas y los antoceros. Se trata de plantas no vasculares, lo que significa que no tienen raíces ni tejidos conductores que les permitan distribuir el agua y los nutrientes por el cuerpo. En su lugar, absorben el agua y los nutrientes del entorno a través de la superficie corporal. La carencia de un sistema vascular resta fortaleza al organismo y determina su pequeño tamaño. La mayoría son fotosintéticas dado que poseen clorofila y frecuentemente presentan color verde.

En la actualidad, Whitehouse es considerada una figura clave en el nacimiento del citado Instituto de Investigación Botánica, ya que gran parte de los miles de especímenes y de los libros que constituyen el núcleo central del centro, esenciales para su fundación, fueron donados por esta brillante botánica. Como se describe en el blog del Instituto, Hidden Treasures, Phytophilia, las extraordinarias contribuciones de la científica han permitido que en la actualidad el centro se encuentre entre los diez mayores de los Estados Unidos, y que posea con una de las mejores colecciones de briofitas de Texas.

Científica de gran vocación

Eula Whitehouse tuvo un nivel de educación que pocas mujeres de su tiempo lograban alcanzar. Tras cursar el bachillerato, se matriculó en la Universidad de Texas (University of Texas, Austin) donde se graduó en 1918, cursó un máster en 1931 y leyó su doctorado en 1939. «Su tesis de máster y su disertación doctoral fueron ampliamente elogiadas por los académicos», tal como se apunta el blog del Instituto.

La talentosa joven, aunque era una botánica muy bien formada, eligió un campo de trabajo inusual para su época: las citadas briofitas. Apuntemos que estas pequeñas plantas se reproducen por esporas, unas estructuras microscópicas que se forman con fines de dispersión y supervivencia en condiciones adversas.

A lo largo de su carrera profesional, Eula Whitehouse muy pronto mostró una notable capacidad para la ciencia en general y la botánica en particular. Sus descripciones de las características físicas de las plantas fueron excelentes, y al mismo tiempo, las imágenes con que ilustraba los trabajos tenían, según sus colegas, una gran precisión y belleza.

En torno a 1928, antes de leer su tesis doctoral, Whitehouse ya había empezado a realizar un valioso estudio cuidadosamente ilustrado con dibujos a lápiz y en acuarela, sobre las plantas silvestres de Texas, Texas Flowers in Natural Colors. La obra estaba diseñada para ayudar a los amateurs a conocer mejor las plantas de la región, y fue inmensamente popular entre los viajeros, jardineros y maestros. Alcanzó varias ediciones, y la última salió a la luz en 1948. La excelente acogida también convirtió el trabajo en el preferido por muchos botánicos de su tiempo y de épocas posteriores, como se indica en el blog del Instituto.

Texas Flowers in Natural Colors. FWBG.

Cuando el prestigio de Whitehouse empezó a crecer, fue contratada en 1946 como técnica para trabajar en el herbario de la Southern Methodist University. En este centro permaneció durante los siguientes doce años, hasta su retiro en 1958; allí ejerció como Profesora de Botánica, Directora y Conservadora del Herbario.

En 1954, esta dinámica científica publicó otro libro, esta vez titulado The mosses of Texas. En el prólogo, Whitehouse lamentaba la acusada falta de investigación sobre las briofitas en general y los musgos en particular. La autora explicaba esa carencia subrayando que los musgos y las hepáticas, al tratarse de plantas no vasculares y por ello carentes de tejidos de sostén, eran pequeños y bastante inconspicuos, lo cual provocaba que fuesen minusvalorados incluso por expertos botánicos.

Incansable viajera y coleccionista

Una faceta muy enriquecedora de la vida de Eula Whitehouse fueron los numerosos viajes que emprendió, tanto por los Estados Unidos como por otros países. Todos sus desplazamientos tenían como principal finalidad coleccionar tantas y tan diversas plantas como estuvieran a su alcance. Los musgos, hepáticas y antoceros a los que la mayor parte de la gente, como hemos apuntado, no prestaba atención eran para ella un importante objetivo al que disfrutaba dedicando tiempo y esfuerzos.

Al respecto, la doctora en Historia Debbie M. Cottrell ha detallado que en 1953, la incansable botánica recolectó musgos en África. En 1955 eligió Hawái, de donde recuperó novedosos especímenes. Entusiasmada por sus hallazgos, en 1956 dio un largo viaje alrededor del mundo, que enriqueció notablemente su colección, pues incluía especímenes de Australia, Nueva Zelanda, Chipre, India, Singapur, el archipiélago de Fiyi y México. Además, con infatigable determinación también se desplazó a la Universidad de Washington para estudiar los musgos y las hepáticas durante varios meses.

En el blog del Instituto, se menciona que la creativa Eula Whitehouse trabajó en el campo con una de las mejores cámaras fotográficas entre las disponibles en su tiempo. Evidentemente, era muy distinta de las cámaras de alta resolución actuales, pero satisfacía el propósito de la científica basado en documentar y compartir con los demás la belleza de la naturaleza. En el citado blog se apunta que, «con su ojo artístico, Eula Whitehouse creó bellas fotos que merecían compartirse, incluso aunque fueran de las aparentemente poco ilustres briofitas […]. Para estas pequeñas plantas representó “una fortuna” que tan innovadora mujer de ciencia llevara sus primicias hasta ellas».

Distintas sociedades como, por ejemplo, American Society of Plant Taxonomy, International Society of Plant Taxonomists, Botanical Society of America, American Bryological Society, y otras, reconocieron los méritos de Whitehouse invitándola a formar parte de su personal especializado. En este sentido, queremos subrayar que en 1944 formó parte de la prestigiosa lista American Men of Science, llamada así porque en esa época no había lista alguna de mujeres. Este hecho se corrigió 1959, cuando se cambió el nombre a American Men and Women of Science.

En el año 1958, Eula Whitehouse se jubiló, lo cual no significó que abandonara su profesión. De hecho, permaneció activa y continuó realizando notables aportaciones en botánica y también en otras actividades relacionadas con las ciencias naturales hasta poco antes de su muerte. La científica falleció el 6 de septiembre de 1974 cuando contaba con 86 años de edad.

El Instituto Botánico de Texas heredó entonces una de las mejores colecciones de briofitas de aquellos años. Ciertamente, en el blog se rememora que «con su trabajo Eula Whitehouse, debido a su talento artístico y la elaboración de colecciones claramente científicas a lo largo de décadas de exploraciones, dejó un legado tan poderoso que sus publicaciones, especímenes, y documentos de investigación todavía hoy continúan siendo útiles para las generaciones futuras. Y lo que es más importante, ella promocionó la importancia de la vida vegetal ante el público y los botánicos, aficionados y científicos».

Referencias

Sobre la autora

Carolina Martínez Pulido es Doctora en Biología y ha sido Profesora Titular del Departamento de Biología Vegetal de la ULL. Su actividad prioritaria es la divulgación científica y ha escrito varios libros sobre mujer y ciencia.

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