Rosemary Bamforth, la patóloga que alertó sobre el amianto

Vidas científicas

El asbesto o amianto es un mineral fibroso resistente al calor y la corrosión. Debido a sus características, durante décadas se empleó en una gran variedad de productos manufacturados por todo el mundo. Hoy en día se sabe que, cuando los productos con asbesto se estropean, liberan al aire pequeñas fibras que pueden causar problemas graves de salud. Pero no siempre se supo.

La médica escocesa Rosemary Bamforth (1924-2018) fue la primera en sugerir que existía un vínculo entre la exposición al amianto y el cáncer pulmonar. Gracias a su trabajo, y a la creciente evidencia científica de las siguientes décadas, el uso de este mineral nocivo ha sido prohibido en muchos países del mundo.

Rosemary Bamforth.

Rosemary Margaret Warren Ince nació el 19 octubre 1924 en Glasgow, Escocia. Era la segunda hija de una familia de clase media acomodada formada por Isabel Warren y Douglas Ince. Primero asistió a la escuela en Escocia y luego estudió en Cheltenham Ladies College, un reconocido internado inglés para chicas. Desde niña quiso ser médica y a los 16 años se postuló para estudiar medicina en la Universidad de Glasgow, aunque fue rechazada por su edad. Al año siguiente solicitó ingresar en la Women’s Royal Navy Service, la rama femenina de la Marina Real popularmente conocida como Wrens, a la que accedió nada más cumplir la mayoría de edad.

Servicio militar

Rosemary fue adquiriendo entrenamiento en varias instalaciones militares hasta llegar al Hut 11 de Bletchley Park, uno de los secretos británicos mejores guardados de la Segunda Guerra Mundial. Allí, personas expertas en matemáticas, ingeniería e inteligencia militar trabajaban día y noche para descifrar e interpretar los códigos alemanes que varias estaciones del sur de Inglaterra interceptaban en crudo por vía inalámbrica. Entre 1944 y 1945, Rosemary operó una de las máquinas Turing-Welchman Bombe, cuyo propósito era descubrir algunos de los ajustes diarios de las máquinas Enigma empleadas por los alemanas para cifrar sus mensajes. Por motivos de seguridad, este aspecto de la vida de Rosemary y resto de personas que operaban las teleimpresoras de Bletchley Park se mantuvo en secreto durante 25 años, hasta mediados de la década de 1970, cuando se dio a conocer la verdadera historia de la instalación.

Patología y cirugía del cáncer

Tras la guerra, Rosemary regresó a su ciudad natal y en 1946 se matriculó en medicina en la Universidad de Glasgow. Se especializó en patología y se graduó en 1951. Optó por completar su formación como patóloga en la Universidad McGill de Canadá y el Hospital Meadowbrook de Long Island, Estados Unidos. Así se convirtió en una reconocida especialista en análisis y diagnóstico de cáncer en muestras de tejido humano.

Tomografía Computarizada: Mesotelioma
del lado izquierdo.

De vuelta en Inglaterra, conoció a su futuro marido, el también médico John Bamforth, mientras ambos trabajaban en el Hospital General de Southampton. Se casaron en 1960 y tuvieron dos hijas y un hijo.

Estando en Southampton, y antes de que se determinara completamente la causa de esta enfermedad, Rosemary Bamforth estableció la relación entre el número de trabajadores navales que morían de mesotelioma pulmonar y la exposición al amianto. Presentó un documento sobre sus hallazgos a los médicos de Southampton. Su tesis fue muy controvertida en aquel momento, aunque respaldada posteriormente tras la investigación en asbestosis.

Rosemary Bamforth trabajó en varios hospitales del sur de Inglaterra antes de regresar a Estados Unidos, donde tanto ella como su marido fueron receptores de becas de investigación en la Clínica Mayo de Rochester, Minnesota. Su dedicación a la investigación de la cirugía del cáncer se extendió hasta el final de su carrera.

Rosemary Bamforth murió el 17 abril 2018 a los 93 años.

Referencias

Sobre la autora

Edurne Gaston Estanga es doctora en ciencia y tecnología de los alimentos. Actualmente se dedica a la gestión de proyectos en organizaciones que fomentan la difusión del conocimiento de la ciencia y la tecnología.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. .