Rebecca Lee Crumpler, la primera médica afroamericana

Vidas científicas

Rebecca Lee Crumpler (1831-1895) desafió el prejuicio que impedía a las personas afroamericanas estudiar medicina, y en 1864 se convirtió en la primera mujer negra en obtener dicho título en los Estados Unidos. Posteriormente, perseveró en la idea de que la asistencia médica debía ser accesible para las mujeres y miembros de las comunidades negras, independientemente de su capacidad para pagarla. Aún hoy, solo el 2 % de los profesionales que ejercen la medicina en EE. UU. son mujeres afroamericanas.

Rebecca Davis nació en Delaware, Estados Unidos, el 8 de febrero de 1831. Sus padres, Absolum Davis y Matilda Webber, no pudieron hacerse cargo de su hija, y la pequeña fue criada en Pensilvania por una tía que cuidaba de sus vecinos cuando estos enfermaban. Aquella mujer fue una fuente de inspiración y una gran influencia para Rebecca, que estudió en un prestigioso colegio privado y se mudó a Massachussets en 1852 para formarse como enfermera. Aquel año también se casó con Wyatt Lee, un obrero de Virginia.

Enfermera y aspirante a médica

Por aquel entonces aún no existían las escuelas de enfermería (la primera se fundaría en 1873), por lo que Rebecca aprendió haciendo; durante ocho años, trabajó como ayudante de varios médicos en el área de Boston. Las escuelas de medicina de la época prohibían a las personas afroamericanas –tanto a hombres como a mujeres– matricularse. A pesar del carácter antiesclavista del estado en el que residía, no fue hasta 1860, a sus 29 años de edad, cuando Rebecca pudo matricularse en la New England Female Medical College, donde había solicitado plaza con anterioridad en varias ocasiones. De esta forma, Rebecca Lee alcanzó un hito histórico: fue la primera y única mujer afroamericana aceptada en aquella escuela, estudios que pudo permitirse gracias a una beca financiada por el senador abolicionista de Ohio Benjamin Wade, reconocido por su destacado papel en el fin de la esclavitud. Rebecca trabajó diligentemente en su carrera pero, al cabo de dos años, se vio obligada a abandonarla para cuidar de su marido enfermo.

Tras la muerte de Wyatt en 1863, Rebecca solicitó poder reingresar en la escuela. Algunos de los facultativos se mostraron preocupados por la cantidad de tiempo que estaba empleando para acabar los estudios, y dudaron sobre si debían dejarla volver, pero otros –todos abolicionistas– se mostraron a favor de que lo hiciera. En tan solo un año cursó todas las asignaturas pendientes, y el 1 de marzo de 1864 volvió a hacer historia, convirtiéndose en la primera mujer afroamericana en recibirse como “Doctress of Medicine” en Estados Unidos. Tenía entonces 33 años. Según la historiadora Vanessa Northington Gamble, en aquel momento había 54 543 médicos en el país; de estos, solo 270 eran mujeres –todas blancas– y 180 eran hombres afroamericanos.

Una mirada hacia los más necesitados

En 1865 Rebecca volvió a casarse, esta vez con Arthur Crumpler, un esclavo fugitivo que había llegado a Boston en 1862 y posteriormente servido en el Ejército de la Unión durante la Guerra Civil. Los Crumpler tuvieron una hija en 1870, Lizzie Sinclair Crumpler, pero se cree que murió joven. Rebecca reconoció el interés de Arthur por alfabetizarse, y desde el principio de su relación lo animó a inscribirse en una escuela nocturna, paso que él finalmente daría a los 74 años. Mientras, Rebecca leyó y escribió para él.

La Dra. Crumpler se había graduado justo cuando la Guerra Civil estadounidense estaba terminando. Millones de afroamericanos recién liberados necesitaban ayuda, incluyendo atención médica, y la Dra. Crumpler quiso ofrecérsela. Los Crumpler se trasladaron a Richmond, Virginia, donde ella trabajó en organizaciones caritativas y misioneras que cuidaban de hombres, mujeres y niños anteriormente esclavizados. La mayoría de sus pacientes no tenían acceso a asistencia médica, por la falta de recursos y por el racismo que padecían; gracias a Rebecca, todos ellos recibieron una atención médica digna que de otro modo nunca hubieran podido tener. Richmond brindó a Rebecca una buena oportunidad para familiarizarse con las enfermedades comunes en mujeres y niños, y allí trabajó durante años, a pesar del sexismo extremo, el racismo y la rudeza que experimentaba continuamente por parte de sus colegas.

Más allá de su ejercicio de la profesión

Los Crumpler regresaron a Boston a finales de la década de 1860, donde la Dra. Crumpler continuó ejerciendo la medicina. Primero se instalaron en Beacon Hill, un barrio principalmente afroamericano, y allí atendió a pacientes independientemente de su capacidad de pago, sin rendirse ante la hostilidad con la que farmacéuticos, trabajadores de la administración y médicos colegas de la época la trataban; varios hospitales le impidieron hacer uso de sus instalaciones por ser negra. En 1880 se mudaron al barrio Hyde Park de la misma ciudad, donde la demanda de sus servicios era menor y se cree que Rebecca dejó de practicar el oficio.

Portada de A Book of Medical Discourses.

En 1883 la Dra. Crumpler publicó A Book of Medical Discourses, un trabajo de referencia basado en anotaciones que había ido tomando durante sus años de carrera, y considerado hoy el primer texto médico escrito por una persona afroamericana. En este libro, Rebecca describía su experiencia profesional y abarcaba temas como la salud materna e infantil, el embarazo, la lactancia y la dentición. La revista Scientific American lo ha descrito como el precursor del famoso libro What to Expect When You’re Expecting, publicado un siglo más tarde, en 1984.

Rebecca Lee Crumpler murió el 9 de marzo de 1895, a los 64 años. Fue enterrada en el cementerio de Hyde Park, en Boston, sin una lápida que la identificara. En 2020, tras una campaña de recaudación de fondos y 125 años después de su muerte, la tumba de Rebecca recibió su merecida inscripción; también lo hizo la de Arthur, que había muerto en 1910 y fue enterrado junto a su mujer.

A día de hoy se desconoce la existencia de fotografías que la identifiquen. Su perseverancia y dedicación a las personas necesitadas siguen inspirando a mujeres jóvenes con vocación sanitaria; la Rebecca Lee Pre-Health Society, una de las primeras organizaciones de estudiantes afroamericanas en las ramas de la salud, fue nombrada en su honor.

Referencias

Sobre la autora

Edurne Gaston Estanga es doctora en ciencia y tecnología de los alimentos. Actualmente se dedica a la gestión de proyectos en organizaciones que fomentan la difusión del conocimiento de la ciencia y la tecnología.

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