Mary Watson Whitney o cómo abrir el cielo a las mujeres

Vidas científicas

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Mary Watson Whitney o cómo abrir el cielo a las mujeres

Mary Watson Whitney (1847-1921) no solo fue una de las astrónomas más brillantes de su tiempo, sino también una figura clave en el camino hacia la normalización de la ciencia protagonizada por mujeres en los Estados Unidos. Alumna y sucesora de la legendaria Maria Mitchell, Whitney destacó como astrónoma, educadora y mentora. Bajo su liderazgo de más de dos décadas, el Observatorio Vassar College se convirtió en un centro de investigación astronómica de prestigio internacional.

Mary Watson Whitney. Wikimedia Commons.

Mary Watson Whitney nació el 11 de septiembre de 1847 en Waltham, Massachusetts, Estados Unidos, en una familia con suficientes recursos económicos como para proporcionarle una educación académica poco habitual en las mujeres de mediados del siglo XIX. Desde niña mostró aptitud para las matemáticas, lo que le valió los elogios de sus maestros en la escuela pública de Waltham. Sin embargo, la joven Mary tuvo que enfrentar la realidad de su época: mientras que su hermano podía asistir a Harvard, las puertas de la educación superior estaban cerradas para ella. La creación del Vassar College como universidad exclusiva para mujeres en 1865 cambió su destino, permitiéndole formar parte de la primera promoción de la institución.

El despertar hacia la astronomía

Allí conoció a Maria Mitchell, considerada la primera astrónoma académica de Estados Unidos, con quien estableció un vínculo inmediato y profundo; Mitchell llegaría a decir que no sabía qué era un logro mayor, si haber descubierto el famoso cometa que lleva su nombre o haber «descubierto» a Mary Watson Whitney.

Su época formativa no fue un camino de rosas, sino más bien una carrera de obstáculos. A pesar de que su talento era evidente, las oportunidades para las mujeres en ciencia eran aún limitadas y con frecuencia confinadas a roles secundarios. Whitney fue la líder del «Hexágono», un grupo de seis estudiantes de astronomía dedicadas que sentían sobre sus hombros la responsabilidad de demostrar que las mujeres eran capaces de alcanzar los más altos niveles de exigencia intelectual. Completó su licenciatura en 1868 con una base matemática muy sólida y la determinación de continuar su formación científica.

El primer grupo de seis estudiantes de astronomía de Maria Mitchell, conocido como el Hexágono.
Mary Whitney está sentada en el centro. Vassar Encyclopedia.

Desafiando los límites de la época

Deseosa de profundizar en la mecánica celeste –disciplina que estudia los movimientos de los cuerpos celestes en virtud de los efectos gravitatorios que ejercen sobre ellos otros cuerpos masivos–, buscó formación en la Universidad de Harvard. La institución seguía sin admitir a mujeres, pero el profesor Benjamin Peirce aceptó que Mary asistiera a sus clases como invitada. Mientras, trabajó como voluntaria en el Observatorio del Harvard College.

En 1872 obtuvo un título de maestría en Vassar College. A pesar de su brillantez, el mercado laboral del ámbito de la astronomía seguía cerrado para las mujeres. Durante un tiempo, regresó a Waltham para cuidar de su madre, y trabajó como profesora en la escuela secundaria local entre 1876 y 1881, años que recordaría como los más insatisfactorios de su vida por sentir que su formación avanzada se desperdiciaba en tareas de menor exigencia.

Su sed de conocimiento la llevó a Europa. Aprovechando que acompañaba a su hermana a Suiza para que esta estudiara medicina en la Universidad de Zúrich, Mary aprovechó tres años de estancia en el país para asistir a clases de matemáticas y mecánica celeste con destacados profesores europeos, fortaleciendo así su pericia técnica.

A su regreso a Estados Unidos, Mary Watson Whitney combinó la enseñanza con su creciente interés por la investigación astronómica. En 1881 recibió una llamada anhelada: Maria Mitchell, con una salud ya frágil, le pidió que regresara al Vassar College para ser su asistente. Cuando Mitchell se jubiló en 1888, Whitney asumió la dirección del observatorio y la cátedra de astronomía, cargos que ostentó durante 22 años.

Liderazgo científico y mentoría

Durante el mandato de Whitney, el Observatorio Vassar College protagonizó un cambio muy profundo: pasó de ser una institución con un enfoque principalmente pedagógico a ser referente de investigación científica rigurosa. Esto se debió a que Mary sabía que, para ser respetadas en ciencia, las mujeres debían producir resultados. Bajo su dirección, el observatorio publicó un total de 102 artículos científicos, una cifra asombrosa dada la época, lo que otorgó a Vassar una reputación internacional de excelencia.

Maria Mitchell y Mary Whitney (1877). Vassar College.

Sus propias investigaciones se centraron en el estudio de estrellas dobles, estrellas variables, asteroides y cometas. Fue pionera en la adopción de herramientas tecnológicas emergentes –por ejemplo placas fotográficas– para la medición astronómica. Whitney participó activamente en proyectos que requerían precisión y rigor, como la elaboración de curvas de luz de estrellas variables, claves para comprender las variaciones en el brillo estelar.

Mary Whatson Whitney no solo fue una investigadora excepcional, sino también una gran maestra y mentora de astrónomas. Creía firmemente que la ciencia ofrecía oportunidades profesionales vitales para las mujeres, y trabajó incansablemente para establecer becas que promocionaran el talento femenino. Gracias a sus conexiones con otros observatorios y profesionales, facilitó que varias de sus alumnas accedieran a puestos de trabajo fuera de Vassar, contribuyendo así a abrir espacios laborales para las mujeres en instituciones científicas de alto nivel.

Honores y legado

En 1902, se convirtió en la primera presidenta de la Maria Mitchell Association, una organización privada sin ánimo de lucro fundada para preservar el legado de la astrónoma. Fue miembro de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia y figura fundadora de la Sociedad Astronómica Estadounidense, donde aportó una visión crítica sobre el papel que las mujeres podían desempeñar en disciplinas científicas avanzadas. En opinión de Whitney, la ciencia no solo ofrecía oportunidades laborales a las mujeres, sino que además las preparaba para contribuir de manera significativa a la sociedad desde múltiples frentes. Su visión se extendía a ámbitos como la química industrial, la arquitectura y la agricultura, sectores muy valorados y económicamente rentables en aquella época.

La científica se jubiló en 1915 por motivos de salud, y falleció el 20 de enero de 1921 –a los 73 años– a causa de una neumonía. En su testamento, legó 5000 dólares a Vassar College para seguir apoyando la investigación realizada por mujeres, deseando que el camino que ella tanto se esforzó en abrir no se cerrara nunca.

Referencias

Sobre la autora

Edurne Gaston Estanga es doctora en ciencia y tecnología de los alimentos. Actualmente se dedica a la gestión de proyectos en organizaciones que fomentan la difusión del conocimiento de la ciencia y la tecnología.

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