Valeria Cortés Rivas: «Para mí todo lo oculto bajo el mar es fascinante»
Valeria Cortés Rivas es doctora en Ciencias de la Tierra y Sustentabilidad por la Northern Arizona University. Actualmente es investigadora en el Instituto Milenio de Oceanografía (IMO) y en el Departamento de Ingeniería Estructural y Geotécnica de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC).
Su trabajo se centra en zonas de subducción: caracterizando la arquitectura y deformación de la corteza, intenta comprender mejor los peligros geológicos. Su investigación abarca la deformación en el océano profundo y en ambientes de fiordos.
En enero de 2026 se convirtió en la primera mujer en descender a la fosa de Atacama, alcanzando los 7680 metros de profundidad, para estudiar la deformación tectónica en el norte de Chile. Lo hizo en el marco del proyecto Joint China-Chile Atacama Trench Expedition 2026 (fruto de una alianza entre investigadoras e investigadores del IMO y del Instituto de Ciencias e Ingeniería de Aguas Profundas (IDSSE) de la Academia China de Ciencias) que busca explorar el punto más profundo de los mares chilenos.
Ha recibido el Premio For Women in Science 2026 por su trabajo en geociencias (en la categoría postdoctorado).

1. ¿Cuál es tu área de investigación?
Nosotros estudiamos el sistema que genera los grandes terremotos y maremotos en zonas donde chocan dos placas tectónicas, como en Chile, Alaska o México. Yo soy geofísica marina, así que me especializo en estudiar la parte de este sistema enorme que se esconde en el océano profundo. Utilizo observaciones sobre la deformación de la corteza terrestre y los materiales que la componen. Esto contiene la información de eventos sísmicos del pasado y permite saber cómo se comporta el sistema dadas sus propiedades mecánicas. Es una integración del pasado y del presente para estar mejor preparados para el futuro.
2. ¿Por qué te dedicas a ella?
Para mí todo lo oculto bajo el mar es fascinante; creo que la lejanía y el misterio lo vuelven llamativo, pero también poético. Por otro lado, habiendo crecido en un territorio golpeado constantemente por peligros geológicos, uno tiene una experiencia intensa sobre lo devastadores que pueden ser. Esta área de investigación me permite trabajar en la ciencia que me apasiona sabiendo que tiene el objetivo de mejorar el bienestar de las personas.
3. ¿Has tenido alguna figura de referencia en tu trayectoria?
Cuando era pequeña no tenía una figura en mi área del conocimiento, pero sí admiraba enormemente a Jane Goodall. Veía en ella a una persona que logró cambiar los paradigmas de su área de investigación siendo fiel a sí misma. También admiraba que no fuera una persona simplemente racional, como el estereotipo de científico, sino que basaba su búsqueda y sus luchas en sus valores y en su amor a los animales.
4. ¿Qué te gustaría descubrir o solucionar en tu campo?
Ojalá en algún momento logremos identificar qué características geológicas están detrás de la gran diversidad de terremotos y maremotos que existen. Más que el cuándo, es el saber si va a ocurrir y cómo. Actualmente, la mayoría de los fallecimientos ocurren producto de los maremotos y del colapso de las edificaciones, más que por el terremoto en sí mismo. Si supiéramos exactamente qué esperar, podríamos diseñar mejor las edificaciones, los planes de uso de suelo y las estrategias de evacuación en caso de tsunamis.
5. ¿Qué consejo darías a quien quiera adentrarse en el mundo de la investigación?
Quiero decir que todas las personas, sin excepción, tienen una perspectiva nueva y valiosa. Hay que confiar en quien eres, pues esa particularidad te ayudará a encontrar nuevos caminos. Hay viejas preguntas que se han resuelto porque alguien estaba perdido y se puso a buscar por otro lado. No hay que tenerle miedo a perderse, ni a no saber, ni a no poder replicar exactamente a quienes admiramos.