Hertha Wambacher, luces y sombras bajo el Tercer Reich
La física de partículas es la rama de la física que estudia los componentes elementales de la materia y las interacciones entre ellos. Hertha Wambacher (1903-1950) fue una figura fundamental en el desarrollo experimental de esta disciplina durante la primera mitad del siglo XX. Su trabajo, estrechamente ligado al de su mentora Marietta Blau, permitió registrar, por primera vez y gracias a técnicas fotográficas innovadoras, partículas subatómicas en movimiento. La afiliación política de la científica al nacionalsocialismo austríaco marcó el destino de su carrera.

Hertha Wambacher nació en Viena el 9 de marzo de 1903 en un contexto social y científico en el que las mujeres tenían acceso limitado a la educación superior. Tras cursar estudios iniciales en química, orientó su formación hacia la física en la Universidad de Viena. Allí donde conoció a Marietta Blau, supervisora de su tesis doctoral y su colaboradora científica más estrecha tras su graduación en 1932.
Ambas científicas desarrollaron su actividad en el Instituto para la Investigación del Radio de la Academia Austríaca de Ciencias en Viena, donde centraron sus esfuerzos en perfeccionar un método fotográfico para la detección de partículas ionizantes –aquellas cuyas radiaciones tienen energía suficiente para arrancar los electrones de sus estados ligados al núcleo del átomo–. En una época en la que instrumentos como el contador Geiger o la cámara de niebla de Wilson presentaban limitaciones de fiabilidad y capacidad de registro, Blau y Wambacher apostaron por emulsiones fotográficas diseñadas específicamente para capturar con gran detalle el rastro que dejaban las partículas cargadas cuando atravesaban un material fotosensible.
El descubrimiento de las “estrellas de desintegración”
El hito más significativo de su colaboración ocurrió en 1937, cuando colocaron sus placas fotográficas en un observatorio de alta montaña cerca de Innsbruck, a unos 2300 metros de altitud, con la intención de estudiar la influencia directa de los rayos cósmicos –partículas de alta energía que bombardearan continuamente la Tierra desde el espacio– sobre la materia. Al revelar las placas después de meses de exposición, descubrieron formaciones en forma de pequeñas “estrellas” compuestas por múltiples rastros de partículas que irradiaban desde un punto central –algo parecido a fotografiar pequeñas explosiones de fuegos artificiales–. Estos patrones, a los que denominaron “estrellas de desintegración”, eran la evidencia visual de la desintegración de los núcleos atómicos pesados presentes en la emulsión –plata o bromo, entre otros– tras ser impactados por partículas de rayos cósmicos, convertidos en múltiples fragmentos que dejaban huella en todas las direcciones.
El descubrimiento de las científicas no solo fue visualmente impactante, sino que también tuvo implicaciones profundas para la incipiente física de partículas. Además de demostrar que era posible estudiar procesos nucleares complejos con métodos fotográficos, su hallazgo proporcionó la primera evidencia sólida de la desintegración atómica inducidas por rayos cósmicos, clave para entender las reacciones nucleares.
Por este trabajo metódico, ambas investigadoras recibieron el prestigioso Premio Lieben de la Academia Austríaca de Ciencias en 1937, galardón que destaca el trabajo de jóvenes promesas en campos como la biología molecular, la química o la física.
Posicionamiento político
Tras la anexión nazi de Austria en 1938, Marietta, cuyo origen era judío, se vio forzada al exilio. Al contrario, Hertha, afiliada al Partido Nacional Socialista Obrero Alemán (NSDAP, por sus siglas en alemán) desde 1934, pudo permanecer en Viena. Durante los años de guerra, Wambacher continuó con sus investigaciones sobre los constituyentes de la emulsión y la identificación de partículas, pero su integridad quedó cuestionada al ser acusada de haber aprovechado los datos y cuadernos de notas que Blau tuvo que abandonar al huir del país, llegando a publicar resultados sin otorgar el debido reconocimiento a su antigua mentora.
Con el fin de la Segunda Guerra Mundial en 1945, el pasado nazi de la científica tuvo consecuencias inmediatas: fue destituida de su cargo en la Universidad de Viena. Tras un breve periodo de detención en Rusia, regresó a Austria en 1946, donde trabajó en un laboratorio de investigación privado mientras su salud se lo permitió.
Hertha Wambacher falleció de cáncer el 25 de abril de 1950, a los 47 años. Ese mismo año, el físico Erwin Schrödinger recomendó a Wambacher y a Blau para el Premio Nobel de Física por su pionero descubrimiento de las estrellas de desintegración. El galardón, sin embargo, recayó en el británico Cecil Powell, quien había perfeccionado y ampliado la técnica iniciada por las dos científicas vienesas.
Referencias
- Hertha Wambacher, Wikipedia
- Marco Wolverton, The Dark Stars of Marietta Blau, Science History Institute, 10 agosto 2021
Sobre la autora
Edurne Gaston Estanga es doctora en ciencia y tecnología de los alimentos. Actualmente se dedica a la gestión de proyectos en organizaciones que fomentan la difusión del conocimiento de la ciencia y la tecnología.