Larisa Popugayeva, la geóloga que escudriñaba los ríos buscando diamantes

Vidas científicas

La mina Zarnitsa es una de las minas de diamantes más grandes de Rusia y del mundo. Situada en la parte nororiental del país, en la República de Sajá, fue descubierta el 21 de agosto de 1954 por las geólogas Natalia Sarsadskirh y Larisa Popugayeva. Los honores por el descubrimiento se los llevó otra expedición; Popugayeva tuvo que esperar hasta 1970 para que se reconociera su hallazgo y la autoría del método de prospección que empleó. Sarsadskikh debió aguardar veinte años más para que su nombre se vinculara a este éxito de la minería. Actualmente, la región en la que se encuentra la mina Zarnitsa reúne el 20 % de la producción mundial de diamantes.

Larisa Popugayeva. Wikimedia Commons.

Larisa nació el 3 de septiembre de 1923 en Kaluga, al oeste de Rusia. Su padre, Anatoly Grintsevich, era secretario del Comité del Partido del Distrito de Prígorodni en Odesa. Su madre, Olga Grintsevich, era crítica de arte en Leningrado.

En 1938, tras la muerte de su padre, junto con su madre y su hermana Irina, Larisa regresó a Leningrado. Tras graduarse en la escuela, en 1941 ingresó en la Universidad de Leningrado.

La Gran Guerra Patria sorprendió a Larisa Grintsevich en Moscú, donde ella, junto a otros excelentes exalumnos de las escuelas de Leningrado, fue enviada a la exposición agrícola de la Unión Soviética. Este grupo tuvo que permanecer en Moscú, mientras la madre y la hermana de Larisa fueron evacuadas a los Urales.

En septiembre de 1941, Larisa llegó a Mólotov –actualmente Perm–, el lugar donde fueron evacuadas su madre y su hermana de cuatro años. Se matriculó en la Universidad Mólotov –ahora Universidad Estatal de Perm–, graduándose en cursos de enfermería y de artillería.

En abril de 1942 Larisa partió al frente como voluntaria en la División de Defensa Aérea de Moscú; hasta julio de 1945 pudo volver a Leningrado con su familia.

En 1950 se graduó en el Departamento de Mineralogía de la Universidad de Leningrado. Simultáneamente a sus estudios, trabajó durante tres años como geóloga en varias expediciones de la Administración Geológica del Noroeste, como una en el norte de la región de Irkutsk –ya ligada a los diamantes– u otra en los Urales Subpolares.

En 1952, Larisa se casó con un profesor de la Universidad de Leningrado, Viktor Popugayev, con el que tuvo una hija.

A la caza de diamantes

En la primera mitad del siglo XX, los diamantes industriales se utilizaban en la fabricación de piezas de precisión para aviones, tanques, maquinaria y artillería, y también como material estratégico en otros campos del progreso científico. La economía soviética, cada vez más industrializada, necesitaba de un suministro seguro de diamantes, la gran mayoría de los cuales procedían de Gran Bretaña o Bélgica.

Durante la Guerra Fría, Inglaterra dejó de exportar diamantes a la Unión Soviética. Por este motivo se iniciaron diversas expediciones que intentaban encontrar ese mineral en el país. En 1947, el geólogo Mijaíl Odintsov inició la llamada expedición Amakinskaya en Irkutsk, cribando rocas de los ríos Tunguska Pedregoso y Nighyaya Tunguska. El 7 de agosto de 1949, en el río Viliui, fue encontrado el primer diamante yakuto.

En 1950 se descubrieron algunos nuevos lugares con diamantes en la zona, pero no una verdadera mina. Los geólogos no conocían ningún método para localizar estos minerales; solo sabían que estas piedras siguen los cursos de agua y, por ello, recorrían los ríos en busca de su origen. Pero los diamantes poseen una gran dureza y pueden desplazarse durante miles de kilómetros sin romperse, con lo que su ubicación resultaba realmente complicada.

A principios de los años 1950, se intensificó la búsqueda de diamantes en Yakutia; participaron geólogos de Moscú y Leningrado. En 1953, un equipo especial liderado por la geóloga Natalia Sarsadskirh llegó a las orillas del curso alto del río Marjá. La científica dividió su equipo en dos grupos, uno de los cuales quedó al cargo de Larisa Popugayeva.

Un descubrimiento vital

Larisa Popugayeva dibujada por B. Korneev, 1963.
Fotografía: Universidad de San Petersburgo.

En 1953, estudiando en un laboratorio de Leningrado muestras minerales recogidas en Yakutia, Larisa descubrió que había una gran concentración de piedras rojas, que en un principio confundió con granates. En realidad eran piropos, minerales que suelen acompañar a los diamantes, y que están presentes en las chimeneas de kimberlita formadas tras erupciones volcánicas. El magma expulsado se congeló formando enormes canales verticales llenos de roca porosa de kimberlita, formada por piropo, diamantes (hasta un 10 %) y otros minerales.

Los piropos son minerales mucho menos duros que los diamantes, se fracturan con más facilidad y la corriente los traslada cerca de donde se encuentra la mina, al contrario de lo que sucede con los diamantes.

En junio de 1954, Larisa y su asistente Fedor Belikov regresaron a Yakutia –Natalia Sarsadskirh acababa de dar a luz– y buscaron diamantes rastreando los piropos. Tras dos meses de laboriosas búsquedas, descubrieron una superficie de kimberlita. Este descubrimiento, el primero de este tipo en territorio de la Unión Soviética, se denominó más tarde la mina Zarnitsa.

Sin sospechar que iba a ser traicionada, Popugayeva compartió con los geólogos de la expedición Amakinskaya su método para encontrar diamantes a partir de la presencia de piropos. Además, no informó a Sarsadskirh de su hallazgo, con lo que su superiora pensó que quería excluirla de este importante hallazgo. Tras numerosas amenazas, Larisa tuvo que entregar los diamantes encontrados a la expedición Amakinskaya, que se quedó con el mérito del descubrimiento de la mina Zarnitsa. Y, a partir de entonces, se usó su método de prospección para detectar los preciados diamantes, sin nombrarla.

El reconocimiento llegó mucho más tarde

En 1959, Popugayeva se incorporó al Laboratorio Central de Investigación de Piedras Preciosas en el Comité Ejecutivo de la Ciudad de Leningrado. En su puesto realizó un inventario de todos los depósitos de piedras preciosas en la Unión Soviética e intentó remarcar el valor de otros minerales a los que no se les prestaba atención.

Inicialmente, la mina de Zarnitsa se subestimó y se explotó en primer lugar la mina Mir. Zarnitsa fue reevaluada a principios de la década de 1980 y reconocida como explotable. Ha estado funcionando a plena capacidad desde principios de la década de 2000; se estima que tiene reservas de 52 millones de quilates de diamantes y una capacidad de producción anual de 0,2 millones de quilates.

El monumento. Fotografía: Ye. Basnev.

Larisa Popugayeva falleció el 19 de septiembre de 1977. Y, finalmente, recibió el reconocimiento por su crucial descubrimiento para la economía de su país.

Los diamantes de gran tamaño suelen nombrarse: uno de 29,4 quilates lleva el nombre de Larisa Popugayeva. También dos calles de las ciudades de Udachni y Aykhal se nombraron en su honor.

En Yakutia, un monumento rinde homenaje a Larisa Popugayeva. Se trata de una estatua de bronce realizada por el escultor Valery Barkov, con el pedestal hecho de granito rojo, el mismo color que los piropos que condujeron a la geóloga hacia el origen de los diamantes. Tras la figura de la científica aparece un relieve que muestra a Larisa acompañada por Fedor Belikov, ambos junto a un fuego, probablemente observando alguna muestra mineral recogida en el agua tras una dura jornada de trabajo.

Referencias

Sobre la autora

Marta Macho Stadler es doctora en matemáticas, profesora del Departamento de Matemáticas de la UPV/EHU y colaboradora en ::ZTFNews y la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU.

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