Jane Cooke Wright: transformando el tratamiento contra el cáncer

Vidas científicas

Jane Cooke Wright.

Mujer negra nacida en los Estados Unidos de 1919. Y la responsable de convertir la quimioterapia en un tratamiento viable para los pacientes con cáncer. Jane C. Wright, pionera oncóloga.

Jane Cooke Wright era descendiente de una familia de prestigiosos médicos: su abuelo se graduó por la que se convertiría en el Meharry Medical College, la primera escuela de medicina para afroamericanos del sur estadounidense. Su padre, Louis T. Wright, fue una de las primeras personas negras en graduarse por la Harvard Medical School y la primera en ser contratada por un hospital neoyorkino.

Jane C. Wright se graduó en primer lugar en arte por el Smith College y, posteriormente, cursó los estudios de medicina en el New York Medical College, donde se graduó con honores en 1945. Tras hacer residencias en el Bellevue Hospital y el Harlem Hospital, en 1949 inició su carrera como investigadora junto a su padre en el centro para el cáncer (Cancer Research Center) que éste había fundado y dirigía en el Harlem Hospital.

Investigaciones pioneras

Fue allí donde comenzó a investigar compuestos con posibles usos en quimioterapia. En aquella época, los años 1940, la quimioterapia era considerada como último recurso, más que como un tratamiento.

Su equipo fue de los primeros en utilizar derivados del gas mostaza como tratamiento contra el cáncer. También fue uno de los primeros grupos de investigación en estudiar las propiedades contra el cáncer de los antagonistas del ácido fólico. Tras la muerte de su padre en 1952, le sucedió en el puesto como directora del Cancer Research Center.

Renunció a este puesto en 1955, cuando aceptó otro como profesora asociada de investigación quirúrgica y directora de investigación de cáncer en el New York University Bellevue Medical Center. Al mismo tiempo, viró el tema de su investigación hacia la medicina personalizada.

Bolsa de quimioterapia (Autora: Nicki Dugan).

Fue pionera en el uso de biopsias de tumores para el testeo de sustancias, con la intención de dar con elementos eficaces para una tipología concreta del tumor. Además, en 1964 desarrolló un sistema de catéteres como método no quirúrgico para conseguir llevar medicamentos anticancerígenos a zonas de difícil acceso en los riñones y el bazo, entre otros.

Preocupada no solo por el aspecto médico de la enfermedad, ese mismo año fue una de los siete miembros, y única mujer, que fundaron la American Society of Clinical Oncology (ASCO) con la intención de cubrir las necesidades específicas de los médicos de pacientes con cáncer.

Jane C. Wright logró todo esto en Estados Unidos, en los años cuarenta y cincuenta, antes de la aprobación de la Ley de Derechos Civiles de 1964, la ley que ilegaliza la discriminación en base a la raza, el sexo o la religión. Según ella misma, no se sintió víctima de prejuicio racial:

Sé que pertenezco a dos minorías, pero no pienso así de mí misma. Claro, una mujer tiene que trabajar el doble, pero ¿prejuicio racial? He encontrado muy poco.

En 1967 fue nombrada profesora de cirugía, directora del departamento de quimioterapia contra el cáncer y asociada al decano en el New York Medical College, en aquel momento el cargo más alto en una institución médica de reconocimiento nacional ostentado por una mujer afroamericana.

Más que investigación

La aportación de Jane C. Wright no se limitó a la investigación. Viajó a Ghana en 1957, y a Kenia en 1961 con el objetivo de tratar pacientes de cáncer. También lideró expediciones médicas a China, Europa del Este y la Unión Soviética en calidad de embajadora de People to People International.

En 1961 volvió a África en representación de la African Research and Medical Foundation, fundación de la que fue vicepresidenta desde 1973 hasta 1984. Fue, además, miembro de la respetada American Association for Cancer Research, de cuya directiva formó parte.

Cuando accedió al puesto en 1971, se convirtió en la primera presidente mujer de la New York Cancer Society. Formó parte de varios comités gubernamentales y sus sugerencias en los mismos condujeron a la creación de centros regionales contra el cáncer a lo largo de Estados Unidos.

Durante su carrera recibió varios premios como el Spirit of Achievement Award del Albert Einstein College of Medicine, la Smith Medal o el Hadassah Myrtle Wreath award. Además, varias instituciones le concedieron reconocimientos, entre ellas, la American Association for Cancer Research, el Women’s Medical College of Pennsylvania o la Denison University. Incluso hay un premio que lleva su nombre, creado por la asociación que cofundó, ASCO, y la Conquer Cancer Foundation: el Young Investigator Award.

Casada, con dos hijas y convertida en profesora emérita, Jane C. Wright se jubiló en 1987 con más de cien artículos científicos publicados. Tras una carrera de más de cuarenta años y con revolucionarias investigaciones a sus espaldas, Jane C. Wright murió en 2013 a la edad de 93 años.

Referencias

Sobre la autora

Ziortza Guezuraga, periodista y colaboradora de la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU.

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