Sabias con Nobel. Investigadoras en nuevos campos de éxito incierto

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Adela Muñoz Páez es Catedrática de Química Inorgánica en la Universidad de Sevilla. Es especialista en Espectroscopías de Absorción de Rayos X (EXAFS) aplicadas a la caracterización de materiales; de hecho ha coordinado el diseño de la estación de EXAFS de la fuente española ALBA.

En los últimos años, además de su intensa labor investigadora, ha impulsado también su faceta divulgadora. En particular, ha escrito e impartido numerosas conferencias sobre mujeres científicas; su último libro es Sabias. La otra cara de la ciencia.

Adela Muñoz, caracterizada de Marie Curie. Fotografía de Manu de Alba, cedida por la Biblioteca de Bidebarrieta.

El pasado 30 de noviembre, Adela Muñoz Páez impartió la conferencia Sabias con Nobel. Investigadoras en nuevos campos de éxito incierto, cuarta y última ponencia del ciclo Emakumeek zientzia egiten dute / Ellas hacen ciencia organizado por el Ayuntamiento de Bilbao-Bilboko Udala en el año 2017.

A finales del siglo XIX se realizaron varios descubrimientos que propiciaron la aparición de nuevas ciencias de éxito incierto en las que las mujeres tuvieron menos restricciones de acceso. Entre estas áreas científicas destacan la cristalografía y la bioquímica que en sus comienzos estuvieron lideradas por científicos sin prejuicios respecto a la capacidad intelectual de las mujeres. También hay que  destacar la radiactividad, área liderada por una mujer, Maria Sklodowska-Curie, que derribó barreras en todos los ámbitos.

En Gran Bretaña, cuna de la cristalografía puesta a punto por los Bragg, padre e hijo, desarrollaron un espléndido trabajo Dorothy Hodgkin y Rosalind Franklin. Los descubrimientos de la primera, resolución de la estructura de la vitamina B12 y de la penicilina, se vieron recompensados con la concesión del Premio Nobel de Química en 1964. No fue ese el caso de la segunda, cuyo trabajo no fue reconocido con este galardón a pesar de haber sido imprescindible en la determinación de la estructura del ADN.

Rita Levi-Montalcini, científica que inició su carrera en la Italia fascista y la desarrolló en el fragor de la Segunda Guerra Mundial, realizó brillantes aportaciones en neurología y bioquímica. También ella obtuvo el máximo galardón al que puede aspirar un científico, aunque transcurrieron más de cuarenta años desde su primera propuesta del factor de crecimiento nervioso y la concesión del Premio Nobel de Medicina y Cirugía en 1986.

A comienzos del siglo XXI cuando el porcentaje de mujeres en investigación en biomedicina es superior al de los hombres, las científicas siguen siendo minorías en premios y academias, e incluso las premiadas siguen siendo poco conocidas. Tal es el caso de Françoise Barré-Sinoussi, descubridora del virus del SIDA y merecedora por ello del Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 2008.

Dado que los retos planteados en la sociedad del conocimiento son cada vez más complejos, se necesita todo el potencial humano para resolverlos, por lo que no podemos permitirnos desperdiciar el de las mujeres.

Resumen proporcionado por Adela Muñoz Páez

Adela Muñoz Páez dividió su conferencia en dos partes; en la primera representó su papel, el de Marie Curie, en la obra de teatro Científicas: pasado, presente y futuro de Francisco Vega. Posteriormente, prosiguió hablando de las científicas citadas en el anterior resumen, de sus logros y sus dificultades en el no siempre sencillo mundo de la investigación.

Edición realizada por Marta Macho Stadler.

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