El factor Wills

Lucy Wills.

Lucy Wills descubrió el hoy imprescindible ácido fólico, ingrediente nutricional para curar y prevenir la anemia macrocítica en el embarazo.

Durante su investigación de la anemia macrocítica en el embarazo, la hematóloga Lucy Wills descubrió un factor nutricional en la levadura que no solo prevenía, sino que revertía esta la anemia.

A pesar de descubrir que uno de los ingredientes de la levadura curaba y prevenía este mal, Wills no identificó el ácido fólico, que no fue aislado hasta 1941.

Por ello fue conocido como Factor Wills hasta los años 40 y, desde entonces, como folato, forma natural del ácido fólico; sustancia que a día de hoy es un suplemento indispensable para las embarazadas.

Tras graduarse por Cambridge y el Royal Free Hospital School of Medicine, y gracias a la subvención del Tata Trust, la investigadora británica viajó a Mumbai en 1928 donde comenzó a investigar la causa de la anemia macrocítica durante el embarazo.  La decisión de investigar esta enfermedad no fue casual.

Margaret Balfour, quien trabajaba como jefa del Servicio de Salud de Mujeres del Instituto Haffkine de Mumbai, donde acudían las mujeres que no tenían acceso a la sanidad ordinaria, detectó una alta prevalencia con severos resultados de un tipo de anemia durante el embarazo.

Se desconocen los motivos, pero Balfour contactó con Lucy Wills y fue así como Wills inició una serie de viajes a la India para tratar de discernir si factores alimentarios tenían relación con la entonces conocida como anemia perniciosa del embarazo.

Investigación y azar

Ácido fólico.

Durante su investigación Wills comparó las costumbres alimenticias de las mujeres de diferentes clases sociales de Mumbai y observó una aparente correlación entre los hábitos alimenticios y la probabilidad de sufrir anemia durante el embarazo.

Comprobó, además, que las mujeres musulmanas eran quienes mayores deficiencias alimentarias tenían. Y que eran las más susceptibles a sufrir anemia.

A pesar de que en aquella época la enfermedad era conocida como anemia perniciosa del embarazo, Lucy Wills demostró que la anemia perniciosa y la anemia macrocítica del embarazo son, en realidad, enfermedades distintas.

Y es que, a pesar de que ambas conllevan deficiencia de vitamina B12, presentan megaloblastos y, también, glóbulos rojos de gran tamaño, la anemia macrocítica del embarazo no presenta síntomas como la aclorhidría (incapacidad para producir ácido gástrico) que sí se dan en la anemia perniciosa.

Es más, las personas aquejadas de anemia macrocítica no respondían al tratamiento con vitamina B12 pura, que sí servía para tratar la anemia perniciosa. Los pacientes sí mejoraban, sin embargo, cuando se les administraba vitamina B12 “cruda”, es decir, sin purificar.

En base a las observaciones hechas, tanto en lo que a hábitos alimenticios de las mujeres embarazadas se refiere, como a las observaciones sobre el tratamiento con vitamina B12, Wills postuló  que debía haber algún otro factor alimentario, más allá de la deficiencia de vitamina B12, que relacionado la enfermedad.

Inició experimentos con ratones albinos buscando suplementos que les hicieran superar las deficiencias de la anemia. A la investigadora, sin embargo, le preocupada que una infección común (Bartonella muris, que produce anemia en los ratones) interactuase con la anemia de los animales.

Presentación comercial de Marmite.

De manera que procedió a investigar con monos. Por razones que se desconocen, Wills administró Marmite, una barata pasta comestible a base extracto de levadura, a uno de los primates que estaba dando resultados especialmente malos. Los efectos fueron espectaculares.

Posteriormente pasó a testar en mujeres embarazadas con varias substancias y demostró que el extracto de levadura era efectivo. No pudo determinar cuál era exactamente el factor determinante, que pasó a ser conocido como el Factor Wills. No fue hasta 1941 cuando el ácido fólico fue aislado en la espinaca.

Juventud victoriana

Lucy Wills nació en Sutton Coldfield (cerca de Birmingham, Reino Unido) el 10 de mayo de 1888 en una familia con una situación económica solvente. Estudió en el Cheltenham Ladies’ College, centro que estaba a la vanguardia al ofrecer altos estándares educativos en enseñanzas hasta entonces únicamente masculinas.

Este tipo de centros, con un ambiente privilegiado tanto económica como intelectualmente, eran un fenómeno victoriano y eran considerados radicales y progresivos.

En 1907 inició sus estudios en el Newnham College de Cambridge, donde se graduó en Botánica y en Geología en 1911. Al igual que años antes le pasara a Annie Russell Maunder, Wills tampoco recibió el título de graduada de Cambridge.

En 1928, cuando Cambridge comenzó a otorgar títulos a mujeres, Lucy Wills recibió una “licenciatura titular”, una especie de grado entre el certificado y la licenciatura que esta universidad otorgaba a las mujeres entre 1928 y 1941.

En 1915 inició los estudios de Medicina en el London Royal Free Hospital School of Medicine for Women, donde se licenció en 1920, a los 32 años. Una vez licenciada, en lugar de practicar la medicina, decidió dedicarse a la investigación y la docencia en el departamento de Química Patológica del mismo centro en Londres. Hasta que en 1928 Margaret Balfour se puso en contacto con ella.

Tras su paso por India, Lucy Wills regresó al Royal Free Hospital de Londres en 1939, donde trabajó como patóloga y, más tarde, como jefa de patología hasta su jubilación en 1947. Durante su jubilación no dejó de lado la ciencia, trabajó en Sudáfrica y Fiji estudiando los efectos de la nutrición en la salud. Durante los últimos diez años de su vida, hasta su muerte en 1964, fue miembro del gobierno local por Chelsea.

Referencias

Sobre la autora

Ziortza Guezuraga, periodista y colaboradora de la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU.

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